Es la comida más importante del día, pero solo uno de cada cuatro españoles la hace de forma adecuada. Es uno de los datos presentados este martes, Día Nacional del Desayuno, en el informe 'Estado de la situación del desayuno en España' por la Fundación Española de la Nutrición (FEN).

Un desayuno se considera completo cuando aporta más del 20% de la  energía total que se necesita al día y contiene tres o más grupos de alimentos básicos como leche y derivados, cereales y derivados y fruta fresca.

Los hábitos del desayuno cambian según se van cumpliendo años y se vuelven más saludables.

Desayuno incompleto

Solo el 25% de la población hace un desayuno adecuado en cuanto a energía y variedad (tomando alimentos de los tres grupos básicos), según los resultados del informe, realizado con una muestra de 1.980 personas.

Otro 37% de los españoles toma un desayuno aceptable: comen los tres tipos de alimentos aunque no consiguen la energía necesaria, o sí la consiguen pero tomando solo dos de los grupos de alimentos. El 38% restante toma poca energía y poca variedad de alimentos.

El estudio revela, además, que ningún grupo de población en España recibe del desayuno el aporte energético recomendado, como señaló el presidente de la FEN, Gregorio Varela Moreiras.

Aunque el 85% de la población desayuna habitualmente, el 11% lo hace de forma irregular y un 5% directamente no suele desayunar. Entre estos últimos, destacan los adolescentes –más entre la población femenina– y los adultos –más entre la población masculina–.

Lácteos

La leche es el lácteo más consumido por los españoles a cualquier edad, y el consumo de leche entera y semidesnatada es superior al de la desnatada.

Con el aumento de edad, también aumenta el consumo de este tipo de lácteos a los que se les ha quitado la grasa. Un 11% de los niños de entre 9 y 12 años la toman y son los mayores de 65 los que más la consumen: un 28% de ellos la toman a diario.

Cereales

Los cereales se toman en todas sus variedades: desde la granola o los cereales de bolsa hasta el pan, pasando por la bollería y pastelería o las barritas.

La bollería y pastelería es el segundo alimento más ingerido a la hora del desayuno tanto por niños (59%) como por adolescentes (55%) y adultos (47%).

Por su parte, los adultos mayores prefieren el pan blanco (en el 52% de los casos), dejando relegada al 40% de los casos la pastelería y la bollería.

Fruta fresca

Los expertos alertan de que solo el 9% de los niños ingieren fruta fresca a primera hora del día, y la cifra aumenta solo hasta el 11% entre los adolescentes. Por su parte, el 15% de los adultos la incluyen.

Pero son los mayores de 65 años los que más fruta ingieren: el 19% lo hace a diario. Sin embargo, el dato continúa siendo bajo ya que se trata de un alimento básico para realizar un desayuno adecuado y completo.

Chocolate

En la niñez es cuando más se toma (el 75% de los casos), pero según pasan los años, su consumo disminuye, hasta desaparecer en el caso de los mayores de 65 años. El 64% de los adolescentes y el 28% de los adultos ingieren chocolate por las mañanas.

Café

Los adultos mayores son los que más café e infusiones consumen a primera hora de la mañana: el 77% de ellos los desayunan.

Otros alimentos saludables

Un cuarto grupo de alimentos se puede añadir al desayuno, según aconsejan los expertos. Incluye: aceite de oliva virgen extra, frutos secos, huevos, jamón, mantequilla, café, miel, mermelada o legumbres.

Mejor en familia

Desayunar en familia mejora la relación con los hijos, pero también ayuda a prevenir los problemas vinculados a una alimentación. Por ello, la directora de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) insistió este martes en la importancia de recuperar este momento.

Enseñar a comer

El presidente de la Real Academia de Gastronomía, Rafael Ansón Oliart, destacó la importancia de educar desde pequeños en el hábito del desayuno: "Los sentidos se educan y hay que dedicar tiempo a conseguir que lo que sabemos que es bueno nos guste", señaló. "Los niños tienen que saber inglés, pero también aprender a comer porque si no con 40 años se van a morir de un infarto hablando inglés", comentó Ansón Oliart.