Ryanair
Aviones de la compañía irlandesa Ryanair. RYANAIR

Michael O'Leary, CEO de Ryanair, ha asegurado este martes, en una conferencia de prensa en Madrid, que la subida salarial de un 20% que ofrece a sus 800 pilotos en España no supondrá "ninguna subida de tarifas" para los clientes. El directivo de la aerolínea de bajo coste ha explicado que la subida salarial, en el caso de que el SEPLA (sindicato de pilotos) lo acepte, supondrá un "impacto de 100 millones de euros en los próximos doce meses". "Ese impacto no repercutirá sobre los precios de los billetes sino que tendremos menos beneficios", ha prometido.

O'Leary ha instado al SEPLA a "no demorar más" la subida salarial y trate de llegar a un acuerdo para evitar conflictos. "Deberían permitir que los pilotos voten sobre la subida salarial del 20%", ha indicado. Además, ha desvinculado "esa medida" del "reconocimiento del sindicato" que, en su opinión, "es otra negociación diferente".

29 nuevas rutas

El dirigente de Ryanair ha anunciado su calendario de invierno 2018 para España, que incluye más de 500 rutas en total, 29 de ellas nuevas y el incremento de frecuencias en 25 de las rutas en las que ya opera. Con todas estas medidas, Ryanair prevé transportar más de 41,5 millones de pasajeros al año en 26 aeropuertos españoles, lo que supondría un crecimiento de las operaciones en España del 9%.

Sevilla, con 13, y Valencia, con 6, serían las grandes beneficiadas de estas nuevas rutas.

Sevilla tendrá nuevos vuelos de entre 2 y 3 días semanales a Bristol, Alicante, Cagliari, Catania, Malta, Edimburgo, Fuerteventura, Luxemburgo, Nantes, Oporto, Rabat, Tánger y Venecia Treviso.

Valencia: nuevos vuelos a Burdeos, Cagliari, Fez, Tánger, Bristol y Palermo.

Barcelona, una nueva ruta a Malta (con 4 días de frecuencia semanal).

Palma de Mallorca: nuevas rutas a Milán Bérgamo, Roma Ciampino y Dusseldorf Weeze.

Alicante, nuevas rutas a Bolonia, Gdansk y Newquay.

Tenerife Sur, una nueva ruta a Milán Malpensa.

Gran Canaria, una nueva ruta a Venecia Treviso.

Santander, una nueva ruta a Budapest.

Política de equipajes

Respecto a la nueva política de equipajes, que la aerolínea irlandesa de vuelos económicos compenzó a aplicar en España a mediados del pasado mes de enero, O'Leary ha asegurado que es un "éxito". Ryanair obliga a los pasajeros a pagar un extra si quieren llevar a bordo del avión dos bultos de mano. Por contra, han reducido en diez euros, hasta 25 euros, el precio por la facturación de cada maleta, cuyo peso máximo también aumenta a 20 kilos, cinco más de los permitidos hasta el pasado mes de septiembre de 2017.

"El feed back que tenemos de los pasajeros y de la tripulación de cabina es muy bueno, hemos ganado en puntualidad", ha afirmado O'Leary.

Cataluña y el Brexit

El dirigiente de la compañía low cost ha advertido, por otra parte, de que el conflicto independentista en Cataluña, así como el Brexit suponen "una amenaza económica y social para España". O'Leary, que ha recalcado que España es un país clave para su compañía, ya que representa el 27% del tráfico total -solo superado por el mercado británico-, ha indicado que seguirán manteniendo la reducción de un 30% en el precio de los vuelos a Barcelona y Girona "mientras el conflicto continúe y no volvamos a crecer". No obstante, ha indicado que, gracias a esa reducción de tarifas, han conseguido que "los vuelos a Barcelona sigan llenos".

Ryanair, que tiene 31.500 trabajadores en España -800 de ellos pilotos-, alerta también del posible impacto del Brexit en España. Al respecto, ha asegurado que las compañías áreas Lufthansa (alemana) y Air France (francesa) "desean un Brexit duro" entre la Unión Europea y Gran Bretaña porque, en su opinión, "eso podría suponer que British Airways tuviera que vender Iberia y Aer Lingus".

Retraso de vuelos

Sobre los retrasos de algunos vuelos, O'Leary ha subrayado que Ryanair tiene una puntualidad del 90%. No obstante, Ryanair y Vueling fueron las compañías con más vuelos retrasados en los aeropuertos de Aena durante los nueve primeros meses del año 2017, con 42.637 y 38.230 vuelos respectivamente que acabaron llegando a su destino al menos 15 minutos más tarde de lo previsto.