La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, apuesta por pactos "de Estado", niega la posibilidad de un Govern "en el exilio" y defiende la prisión permanente revisable en una entrevista exclusiva con 20minutos.

Estamos ya en febrero y todavía no tenemos presupuestos del Estado, ¿hay algún calendario?
Lo primero es ser muy conscientes de que la situación económica actual nada tiene que ver con los problemas que vivimos en el pasado. Ahora estamos en un momento de crecimiento en el que se puede aumentar el ritmo de creación de empleo. Y los presupuestos son un instrumento importante para lograrlo.

¿Da por seguro que los llevarán al Congreso?
Queremos presentar un buen proyecto, con el que cimentar ese crecimiento. Pero para hacerlo necesitamos ciertas garantías, un aval de que hay opciones de que pueden ser aprobados. Pido a todos los grupos parlamentarios que piensen en lo que hemos avanzado, pero también en lo que queda por avanzar. Espero que pese esa responsabilidad política.

¿Hasta qué punto está afectando la falta de sintonía en el Congreso al área social?
El Estado del bienestar ha mostrado una gran resistencia. Hay que volver a fortalecerlo a través de la financiación autonómica, que es la otra cara del Estado de bienestar. Es un momento de recuperación: ojalá lleguemos a un acuerdo. En España hay temas de Estado, temas para el acuerdo entre los principales partidos: la financiación es uno de ellos; las pensiones, otro; la educación, otro. Los tiempos obligan al pacto. La Unión Europea, con la fragmentación de partidos que hay en todos los Estados, está demostrando que este tiempo es el de la cultura del pacto.

Hablando de economía, ¿cuánto pesa la etiqueta de corrupción?
Yo creo que muchas veces se acogen al refugio de la corrupción para evitar abordar otro tipo de debates. Por desgracia, en España hemos vivido casos de corrupciones que se dilatan mucho en el tiempo hasta que son juzgados. Pero también es cierto que se ha reaccionado y estamos demostrando que somos un país en que los fiscales investigan y los jueces juzgan. Y es como hay que hacer las cosas: con máximo respeto a la justicia, pero también con máximo respeto a la política.

¿Qué más se puede hacer?
Ser más combativos, más transparentes. Este gobierno hizo la primera Ley de Transparencia de la democracia. Creo que la lucha contra la corrupción se ha fortalecido mucho.

¿Asume que con Cataluña se equivocaron al no aplicar antes el artículo 155?
Una vez más, le diré con toda sinceridad que  el 155 se aplicó en el momento en que logramos el acuerdo.

Si fuese por el Gobierno, ¿lo habrían aplicado antes?
En el Senado se aprobó a finales de octubre, y ahora se dice si se debería haber aplicado desde el 6 o 7 de septiembre. Pero nosotros antes de esa fecha nos encontramos con una portada que decía que PSOE y Ciudadanos  ‘recomendaban’ a Rajoy que no aplique el 155. Este tema no podíamos impulsarlo sin tener el apoyo de al menos el 80% de la Cámara. Trabajamos mucho para buscar el apoyo y al final lo logramos.

¿Qué horizonte hay?, ¿volvemos a un bucle?
Cataluña no puede depender de los caprichos diarios de Puigdemont. La vía de la unilateralidad la tienen cegada. Toca que piensen en el daño que han generado a Cataluña. Toca sembrar concordia y no discordia.

¿Qué cree que ha tenido de emocional el procés?
Son cosas muy sentimentales y, cuando se trata de sentimientos, los argumentos y la razón, aunque las tengas, para algunos independentistas esto es un fenómeno cuasirreligioso. Te lo dicen allí: es cuasirreligioso. Pero cuando los sacerdotes de ese proceso no creen y te dicen en las conversaciones privadas que la independencia es imposible, que van a hacer un daño económico a Cataluña y que el proceso ha terminado… Hombre, si los sacerdotes del procés reconocen eso en el confesionario, yo espero que todo el mundo haga una reflexión.

¿Tendremos presidenta de la Generalitat?
Sí, la Generalitat necesita un presidente.

¿No vale tener uno, en Barcelona, y otro simbólico, en el autoexilio, y así facilitar una salida a Puigdemont?
No es posible. No puede haber un gobierno en el exilio. Insisto: no va a haber un gobierno en el exilio. Puigdemont, que además no ha ganado las elecciones, no va a ser presidente. Con él hemos perdido la capacidad de sorpresa. Puede decir cosas como estas y, después, todos hacer sesudos análisis... Pero es más sencillo: no va a ser presidente de la Generalitat. Y si tuviera más respeto a Cataluña, favorecería que hubiese un presidente de la Generalitat que recupere la convivencia, la economía y la buena relación con el Gobierno central y el resto de autonomías. La vía de la unilateralidad está cerrada. Igual aún vemos en estos días coletazos desde Bruselas, pero no tiene cabida.

Prisión permanente revisable

En el debate sobre la prisión permanente revisable, el PP está políticamente solo en el Congreso. ¿Lo asumen?
Cuando ocho de cada diez españoles te acompañan a favor de la prisión permanente revisable, el concepto de soledad no es tal.

¿Están legislando en caliente?
El debate no es de ahora. El cambio de la ley se hizo en 2015 y es ahora cuando han pedido en el Congreso derogarlo.

¿Por qué cree que los otros partidos la rechazan?
Cada cual tendrá que explicarlo. Algunos han evolucionado de querer derogarla a otras posiciones. Nosotros consideramos que es una medida homologada en todos los países de nuestro entorno. Ahora está habilitada para ocho supuestos._Desde el PP y el Gobierno queremos que haya cinco más, entre ellos, que se aplique a los violadores en serie.

¿No se pueden reinsertar?
Las penas han de cumplir una finalidad: la reinserción, pero también otra: la protección de la sociedad. Es una medida que permite analizar a esa persona condenada. Porque si en esos delitos tan graves salen y hay constancia muchas veces de que van a volver a delinquir, lo que estamos haciendo es desproteger a la sociedad.

¿No es entonces una regresión de la sociedad?
No. Es constatar que en delitos de una gravedad y una crueldad tremenda, no dejamos libre a alguien sin tener la certeza de que se ha reinsertado. Porque si salen  en libertad, a quien ponemos en peligro es a ciudadanos inocentes. Tenemos que ser justos y proteger a los que más lo necesitan, que son las víctimas.

Teniendo en cuenta que para lograr mayoría es clave el voto Ciudadanos, ¿cree que se aprobará esta medida?
Pues no tengo una bola de cristal. Hay gente que se sube y se baja de los debates según olfatee el ambiente. Pero es un deber que demanda la sociedad y que se ha expresado con dos millones de firmas. Hagámoslo y con seriedad.

Habla de acuerdos, pero de momento no está habiendo muchos. ¿Por qué no hay receptividad en el Congreso?
Estamos abriendo temas en los que sí se ha conseguido. Por ejemplo, es histórico el pacto contra la violencia contra las mujeres. Ahora estamos con propuestas en el pacto por la Educación. queremos que se mantenga la calidad a través del esquema de un MIR para el profesorado. No es fácil, pero se va avanzando.

¿Están dispuestos a perder votaciones?
Estamos dispuestos a negociar al máximo para que salgan los proyectos más importantes para el país. Si son proyectos en los que creemos, hay que dar la batalla.

Podemos y Ciudadanos acaban de presentar una reforma electoral. ¿Lo han hablado previamente con el Gobierno o el PP?
Lo están hablando entre ellos. El pacto que quieren cerrar beneficia al tercero y el cuarto en las elecciones, que fueron Podemos y Ciudadanos. Y perjudica a las zonas de España con mayores problemas de despoblación. Uno de ustedes es aragonés y yo soy hija de soriano...  Esa España también debe estar representada.

¿Y no hay forma de defender a estas provincias?
Claro. ¿Queremos poner el reto demográfico encima de la mesa y que la gente siga residiendo en las zonas rurales? ¿Y sin embargo les pedimos que pierdan representatividad electoral? Pues es incompatible.

¿Cómo va estrategia para el reto demográfico?
Hemos puesto el asunto por primera vez en la agenda política. En las próximas semanas queremos mandar a las comunidades un proyecto de estrategia nacional. Serán medidas de gobierno, pero  que queremos coordinar con las comunidades, que también pueden hacer aportaciones. Especialmente: apoyo al emprendimiento en esas zonas y otro la extensión de internet a esas zonas. Son dos elementos que siempre han salido en todas las conversaciones.

Volviendo a la reforma de la educación, ¿dónde queda la educación emocional?, ¿no hay que poner ahí el acento?
Indudablemente. Solo formando en valores a los ciudadanos más jóvenes, que son nuestros hijos, lograremos que determinadas cuestiones podamos prevenirlas y no atajarlas después. Estoy hablando de educación en valores y respeto.

Entre hombres y mujeres…
Respeto entre hombres y mujeres, igualdad y educación en buenos hábitos. En la estrategia nacional de adicciones que hemos presentado, el Gobierno está muy preocupado por la adicción de la gente más joven a internet y la adicción adolescente al juego online.

Es que es grave…
Sí, es una tarea que tenemos que hacer los padres, el Gobierno, los educadores..., pero sobre todo el Gobierno.

¿Presta usted en este asunto especial cuidado en su casa?
Sí. Sí, porque además los niños son como máquinas, tienen una intuición tecnológica enorme. Mi hijo no sabía contar y sí sabía desbloquear mi móvil. Y tenía dos años. Tienes que enseñarles a que se protejan a sí mismos. No puedes estar las 14 horas encima. Tienes que acotarles mucho el tiempo. Un 10% de adolescentes han jugado online con dinero…

¿Es lo que más le preocupa como madre?
Los niños se enfrentan a un mundo muy diferente al que nosotros hemos vivido y no sé si estamos todos preparados para el cambio que supone. Tienen una vida virtual que les lleva a perderse muchas cosas de la otra. Yo creo que hemos hecho el salto tecnológico sin haber hecho el salto mental que tiene que acompañar a ese salto para protegerte a ti mismo. Se admiten en internet conductas que no admitimos analógicamente, porque analógicamente todos tenemos una mayor conciencia de nuestros derechos. Analógicamente nuestra intimidad está mucho más protegida.

Si no dependiese de una mayoría absoluta y usted pudiese aprobar directamente una ley, ¿cuál elegiría?
La protección de menores en internet. Pero no valdría con una ley a nivel nacional, tenemos que plantear un gran debate global.

Baltasar Garzón ha comentado que le habían hecho 50 escraches y que le parecía bien, ¿a usted?
Yo tuve un escrache en mi casa y a hablar no venían. Luego a alguno lo veo sentado en el Congreso. Las casas son terreno familiar y personal. Si quieren manifestarse que vengan a Moncloa, eso me parece perfecto. Pero ir a un domicilio donde hay una persona mayor y un niño...

Si de niña le hubieran puesto una foto con quién es ahora, ¿se lo habría creído?
En absoluto. No, si yo me inclinaba por las ciencias, y mira dónde he acabado.

¿Qué libro está leyendo ahora?
Uno que habla de una posible vida alienígena: Otras mentes (Peter Godfrey-Smith).

¿Su novela favorita?
La montaña mágica (Thomas Mann).

¿Le gusta la ciencia ficción?
No, la verdad es que no. Si es que yo vivo de esto, vivo de la ciencia ficción.

Apunte biográfico

Vallisoletana (1971), Sáenz de Santamaría es  abogada del Estado. Saltó a la primera línea política en 2008, cuando el PP la eligió como su portavoz en el Congreso. Vicepresidenta del Gobierno desde 2011, es la titular del Ministerio de Presidencia y Administraciones Territoriales, responsable de gestionar el tema catalán.