Estación del AVE de Valladolid
El presidente del Gobierno junto a la ministra de Fomento y el presidente de la Junta de Castilla y León en la estación del AVE en Valladolid. EFE / ANGEL DÍAZ

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha asegurado que la Alta Velocidad (AVE) ferroviaria estará "pronto" en Barcelona y otras ciudades, después de llegar este sábado a Valladolid y de que el domingo lo haga a Málaga.

Hoy hemos ganado tiempo al futuro, un futuro que debe ser incluyente y que debe alcanzar a todos los ciudadanos

"Hoy hemos ganado tiempo al futuro, un futuro que debe ser incluyente y que debe alcanzar a todos los ciudadanos, a todos los grupos sociales y que haga justicia a todos los territorios", destacó el jefe del Ejecutivo.

En su intervención en la estación de Valladolid, tras realizar el viaje inaugurar el AVE, el jefe del Ejecutivo mostró su convencimiento de que "lo que más une a los españoles, lo que mejor vertebra y cohesiona el territorio es la construcción de infraestructuras de este tipo y la mejora de las comunicaciones".

Por ello, reiteró su compromiso de continuar con el desarrollo de la red de Alta Velocidad, con el fin de cumplir el objetivo ya avanzado de que España sea en 2010 el primer país del mundo en número de kilómetros AVE en servicio, por delante de Japón y Francia.

"Somos testigos y protagonistas de la transformación más importante que vive España", subrayó. Rodríguez Zapatero calificó el AVE a Valladolid de infraestructura "histórica" y "de todos", en "reconocimiento" a la contribución a la construcción de esta línea del Gobierno anterior, que "puso en marcha y ejecutó una tercera parte".

También tuvo un recuerdo para la labor de ejecutivos anteriores la ministra de Fomento, Magdalena Alvarez, al asegurar que se trata de una obra "iniciada con acierto por el Ejecutivo anterior". "Es preciso en este momento hacer un reconocimiento expreso y valorar la labor de cada uno", añadió.

Alvarez confesó sentirse "privilegiada" de haber podido trabajar para hacer realidad este AVE, un infraestructura de la que "hay que sentirse orgulloso", dado que se trata del primero que une el Centro y el Norte del país.

La economía del país construye kilometros

El presidente del Gobierno enmarcó la construcción del AVE dentro de sus réditos económicos, al subrayar que la inversión de 4.200 millones de euros realizada en la línea constituye un "buen testimonio de cómo están la economía y las cuentas públicas del país".

"Con lo que tenemos de superávit podíamos hacer cinco obras de la magnitud del AVE a Valladolid", presumió Zapatero ante sus "paisanos". Respecto a los beneficios del AVE, el presidente mostró su convencimiento de que supondrá un "revulsivo" para el Centro y el Norte del país, zonas "que más población han visto perder y más problemas han tenido para su desarrollo" y que, ahora, con la Alta Velocidad, se sitúan "a la altura de los países más avanzados".

Según explicó Zapatero, la nueva infraestructura beneficiará directamente a un 30% de la población y el territorio español y permitirá a sus usuarios ahorrar unas 370.000 horas de viaje anuales.

Puntual, con expectación y protestas

El primer AVE llegó a la estación de Valladolid-Campo Grande puntualmente (a las 11,30 horas), tras realizar una breve parada en Segovia e inaugurar la estación, y en medio de la gran expectación de decenas de vecinos que acudieron a la estación para ser testigos de la llegada de la Alta Velocidad a su tierra.

En el recorrido inaugural, los trenes de Renfe llegaron a circular a la velocidad máxima de 300 kilómetros por hora para la que está diseñada la línea. Los túneles bajo la sierra de Guadarrama de la línea, los quintos más largos del mundo (25 kilómetro de longitud), se recorrieron a 200 kilómetros por hora.

No obstante, la inauguración de la línea no estuvo exenta de protestas, como las de decenas de vecinos de Segovia que en las inmediaciones de la nueva estación de las ciudad manifestaron su rechazo a la construcción de un aeropuerto privado en la localidad de Cantimpalo.

También decenas de vecinos de Valladolid reivindicaron con fuerte estruendo cerca de la estación el soterramiento del AVE y su extensión hasta Avila.

En el viaje inaugural, el presidente del Gobierno estuvo acompañado, además de por la titular de Fomento, por el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y alcaldes de las ciudades del recorrido y otras autoridades de la zona.

Entre los invitados al acto de inauguración destacaban los máximos directivos de las principales constructoras del país, y también de la línea, como el presidente de ACS, Florentino Pérez; de Sacyr Vallehermoso (Luis del Rivero), de FCC (Rafael Montes), el vicepresidente de Acciona (Juan Ignacio Entrecanales) y el consejero delegado de Ferrovial, Joaquín Ayuso.

A Valladolid en 56 minutos

El AVE a Valladolid, de 180 kilómetros de longitud, permitirá reducir a 56 minutos el trayecto en tren desde Madrid a la capital castellanoleonesa, frente a las dos horas y veinticinco minutos que es preciso invertir actualmente.

La conexión a Segovia se realizará en 34 minutos. Además, la nueva línea también supondrá recortar en más de una hora el viaje en tren a Asturias, Santander, Burgos, León, Palencia y las tres capitales vascas, dado que los trenes realizarán por el AVE parte de su recorrido.

El precio del billete del AVE a Valladolid será de 31,20 euros (50 euros la ida y vuelta), y de 20,60 euros para el viaje a Segovia, si bien se podrán obtener descuentos de hasta un 60% gracias a las nuevas tarifas de 'bajo coste' de Renfe.

La operadora prestará a partir de mañana domingo un servicio inicial por la línea de trece conexiones diarias por sentido (cinco directas de AVE y otras ocho de trenes Alvia, que continuarán desde Valladolid hasta el Norte peninsular), que prevé elevar pronto a 16.