Hámster
Ejemplar de hámster dorado. GTRES

Belén Aldecosea, una joven de 21 años residente en Miami Beach, llamó dos veces a la aerolínea Spirit Airlines antes de coger un vuelo desde Baltimore que la llevaría a casa, al sur de Florida. La pregunta era la siguiente: ¿Podré volar con mi hamster? Según informa el Miami Heraldla compañía no le puso inconvenientes.

Sin embargo, cuando llegó al aeropuerto, Spirit Airlines se negó a que Pebbles, nombre del pequeño animal, subiera al avión. Aldecosea sostiene que, ante su estupefacción, una empleada le propuso como opciones que lo dejara libre o que lo tirara por el inodoro, una versión que la aerolínea niega con rotundidad. "Queremos aclarar que ninguno de nuestros agentes le sugirió a eso pasajera", dijo el portavoz Derek Dombrowski.

Presa del pánico y agobiada por la necesidad de coger el avión para volver a su hogar, intentó alquilar un coche sin éxito y estuvo horas antes de hacer lo que más le ha costado en la vida.

"Pebbles estaba aterrada, yo también. Me horrorizaba la idea de tirarla por el wc. Estaba muy nerviosa, lloraba. Me senté como 10 minutos en la taza llorando sin parar", cuenta a ese medio.

La joven se plantea ahora demandar a Spirit Airlines por las instrucciones que le dio la empleada y que la obligaron a tomar la peor decisión de todas contra la pequeña Pebbles, certificada por un médico como un animal que ella necesitaba como "apoyo emocional".