Bitcoin
Las dudas sobre bitcoin siguen creciendo según gana en popularidad. GTRES

La CNMV y el Banco de España han alertado este jueves a los inversores minoristas sobre los riesgos de las "monedas virtuales" o "criptomonedas" y las "ofertas iniciales de criptomonedas (ICO)", ya que estas operaciones no gozan de ninguna protección y en ellas "existe un alto riesgo de pérdida o fraude".

En un comunicado conjunto, ambos organismos han explicado que, hasta la fecha, ninguna emisión de "criptomoneda" ni ninguna ICO ha sido registrada, autorizada o verificada por ningún organismo supervisor en España.

Esto implica que no existen "criptomonedas" ni "tokens" —valores digitales que pueden canjearse— emitidos en ICO "cuya adquisición o tenencia en España pueda beneficiarse de ninguna de las garantías o protecciones previstas en la normativa relativa a productos bancarios o de inversión".

El Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) han lanzado esta advertencia ante la proliferación que últimamente se está registrando en todo el mundo de las "criptomonedas", entre los que el bitcóin es el ejemplo más destacado.

Según han aclarado, estas "criptomonedas" no están respaldadas por un banco central u otras autoridades públicas, aunque se presentan en ocasiones como alternativa al dinero de curso legal. Y es que tienen características muy diferentes, ya que no es obligatorio aceptarlas como medio de pago de deudas u otras obligaciones, tienen una circulación muy limitada y una oscilación muy fuerte de su valor.

De esta manera, "no pueden considerarse un buen depósito de valor ni una unidad de cuenta estable", han añadido ambos organismos que recuerdan que el debate sobre este tipo de activos ha acaparado en los últimos meses un gran atención por sus "fuertes revalorizaciones", que "reflejan patrones propios de burbujas especulativas, acompañadas de variaciones extremas en sus precios".

Adicionalmente, han explicado, se están produciendo numerosas actuaciones de captación de fondos de inversores para financiar proyectos a través de las ICO. "La expresión ICO puede hacer referencia tanto a la emisión propiamente dicha de criptomonedas como a la emisión de derechos de diversa naturaleza generalmente denominados "tokens", unos activos que se ponen a la venta a cambio de monedas virtuales como bitcoines o de divisa oficial, como el euro", han aclarado.

Ambos organismos han detallado que la proliferación de estas operaciones no son particulares de España sino que tienen una dimensión internacional, ya que las "criptomonedas" se ofrecen a través de internet y es común que su emisión y comercialización afecte a varias jurisdicciones, por lo que ven conveniente abordar la cuestión a nivel internacional.

El Banco de España y la CNMV han destacado que entre sus prioridades se encuentra la de ofrecer información al público para que los inversores y usuarios de servicios financieros estén en condiciones de afrontar con confianza la creciente complejidad del entorno financiero.

En consecuencia, han considerado oportuno publicar un comunicado dirigido a inversores y en general a usuarios financieros minoristas, ya que en su opinión, "es esencial que quien decida comprar este tipo de activos digitales o invertir en productos relacionados con ellos considere todos los riesgos asociados y valore si tiene la información suficiente para entender lo que se le está ofreciendo".

"En este tipo de inversiones existe un alto riesgo de pérdida o fraude", han alertado ambos organismos, para quien antes de adquirir "criptomonedas" o participar en una ICO, se deben tener en cuenta varias consideraciones, como que su espacio regulado, así como los distintos actores implicados en su comercialización directa, no están regulados en la Unión Europea.

Por tanto, los inversores carecerían de las protecciones que ofrece la legislación española y, en general, de la Unión Europea, "siendo especialmente vulnerables al fraude, a la manipulación de precios o a otras actividades ilícitas". En este sentido, han explicado que las "criptomonedas" carecen de valor intrínseco, convirtiéndose en inversiones altamente especulativas, en tanto que su fuerte dependencia de tecnologías poco consolidadas "no excluye la posibilidad de fallos operativos y amenazas cibernéticas que podrían suponer indisponibilidad temporal o, en casos extremos, pérdida total de la inversión".