Tranvía de Barcelona.
El tranvía de Barcelona. GLOBALVÍA

El gobierno de Ada Colau en Barcelona sigue en su empeño de empezar este mandato las obras para unir los tranvías por la Diagonal, a pesar de que todavía no ha logrado los apoyos políticos necesarios para ello, y este jueves ha dado a conocer las principales características del primer tramo que se abordaría, el que va desde Verdaguer a Glòries, donde acaba ahora el Trambesòs. Este, ha informado el encargado de la dirección técnica de la conexión, Pere Macías, permitiría hacer el trayecto entre ambos puntos en siete minutos, tendría 1,8 kilómetros, tres paradas y un coste de 75 millones de euros.

En cuanto a las estaciones, se ubicarían entre las calles Padilla y Lepant; Sicília y Nàpols; y Bailèn y Girona y permitirían conectar con la L2 del metro en la Monumental y la L4 y la L5 en Verdaguer, además de con una docena de líneas de autobús.

Esta extensión del Trambesòs, según los cálculos del Consistorio, haría posible que el servicio pasara de los 31.400 usuarios diarios actuales a los 49.700, con lo que se ganarían 18.300, lo que supondría un aumento de un 58%. Además, la parada de Glòries, que sería la más utilizada, podría sumar 2.500 entradas de viajeros más a las 4.000 que tiene ahora al día.

Para poder construir el nuevo tramo y emprender así la unión de los tranvías, sin embargo, el equipo de la alcaldesa no cuenta todavía con la aprobación de los 21 regidores necesarios, pues por el momento solo tiene el sí de los suyos y de los del PSC, que suman 14. Con el voto a favor del concejal no adscrito, Gerard Ardanuy, y del grupo municipal de ERC reuniría los concejales que se requieren y por eso centra ahora sus esfuerzos en convencer a los republicanos.

Estos, en la comisión de estudio del proyecto que se ha celebrado este jueves, la sexta y última antes de la presentación de las conclusiones el día 15 de este mes, han condicionado su visto bueno a la firma del convenio con la Autoritat del Transport Metropolità (ATM), que debe fijar como se retorna al Ajuntament el pago de la infraestructura.

Después de que Colau presionara el martes a ERC durante una entrevista televisiva para que decida "este febrero" si apoya o no la conexión de los tranvías por la Diagonal, el líder de los republicanos, Alfred Bosch, ha apuntado que no les afecta "el pressing" y se ha quejado de que el ejecutivo municipal "no tiene la herramienta legal" para que salga adelante el proyecto y "encima" les culpa a ellos. "Gracias por darnos tanta importancia pero, modestamente, quien no ha hecho el trabajo ha sido el gobierno de Colau", ha dicho, y ha añadido: "Si hacen el trabajo nos podremos entender. Si no hacen los deberes, será muy difícil".

Por su parte, la regidora de Mobilitat, Mercedes Vidal, ha pedido a los republicanos responsabilidad y ha recordado que Bosch es también vicepresidente del Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB), cuyos municipios apoyan la conexión. "ERC nunca ha dicho que no al tranvía y lo celebro, ¿pero cuándo dirá que sí?", se ha preguntado.

En la comisión han estado presentes, además, expertos como el responsable de infraestructuras de Barcelona Regional (BR), Manel Villalante, que se ha quejado de que hay "dos tranvías que van ganado viajeros, pero que realmente no configuran una red", o el arquitecto y urbanista Estanislau Roca, que asimismo, ha apostado por la unión.

Desde la Confederació d'Associacions Veïnals de Catalunya (Confavc) también han defendido la conexión, pues han apuntado que permitiría ahorrar tiempo de trayecto a muchos trabajadores.

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