El productor teatral y ventrílocuo José Luis Moreno no prestó declaración ante los agentes de la Guardia Civil, encargada de investigar la brutal paliza que recibió la noche del miércoles durante el asalto a su vivienda de Boadilla del Monte, debido a su estado de salud, informó el Instituto Armado.

Por otro lado, Moreno "ha descansado bien esta noche y evoluciona favorablemente", según ha informado un portavoz del presentador.

Sin embargo, "todavía no se sabe" cuando podrá abandonar el hospital y regresar a su domicilio y, de momento, "no se encuentra en condiciones de declarar a la policía".

Sin declarar

Los investigadores se desplazaron hasta el Hospital Ruber Internacional donde se encuentra ingresado por culpa de las lesiones que sufrió en el asalto con la intención de conseguir algunos detalles que ayuden a esclarecer el caso y detener a los culpables. No obstante, debido al consejo de los médicos de guardar reposo, no pudieron realizar el interrogatorio.

El también actor se enfrentó a los asaltantes y durante la reyerta sufrió un fuerte golpe en la cabeza. El artista sigue en régimen de hospitalización en una habitación de planta, donde se encuentra consciente con analíticas y constantes normales, tal y como explica el parte, difundido a petición expresa de la familia.

Evolución positiva

Asimismo, Moreno está siendo sometido a nuevas pruebas y su evolución está siendo positiva. Moreno ingresó en esta clínica después de haber sido trasladado en un primer momento, tras los hechos, al Hospital Puerta de Hierro, donde ingresó en estado reservado.

Tras el suceso, el empresario presentaba un politraumatismo craneoencefálico (fractura de la base craneal y contusión cerebral). Además, a consecuencia del forcejeo con uno de los ladrones, también sufrió politraumatismo facial, de extremidad superior derecha, de rodilla izquierda y de paredes torácicas y abdominal.

En el asalto a la vivienda, situada en la urbanización Monte Encinas, participaron varias personas que exigieron al empresario el dinero y las joyas que guardaba en su casa. Moreno se enfrentó a uno de los atracadores, armado con una especie de palo compuesto por una bola en un extremo y una cuchilla en el otro, y durante la reyerta recibió un golpe en la cara.

Tras el incidente, la Policía Municipal y la Guardia Civil peinaron la zona en busca de los ladrones, aunque no obtuvieron resultado.