Irene Montero y Juan Carlos Girauta, portavoces en el Congreso de Podemos y Cs respectivamente.
Irene Montero y Juan Carlos Girauta, portavoces en el Congreso de Podemos y Cs respectivamente. EFE

Primeros avances entre Ciudadanos (Cs) y Podemos para una posible reforma de la ley electoral. Tras mantener este jueves un primer encuentro en el Congreso de los Diputados, ambos partidos constataron que comparten un objetivo central: que el reparto de escaños sea más proporcional. El partido naranja y el grupo morado aspiran, incluso, a que la modificación de la norma pudiera aprobarse este mismo año, aunque para eso necesitan también al PSOE, que descarta apoyar la reforma si no están "todos los grupos parlamentarios mayoritarios"

Al término del encuentro, Irene Montero, portavoz parlamentaria de Unidos Podemos (UP), destacó en declaraciones a los medios que la intención es llevar antes del verano una propuesta a la subcomisión electoral para que el Congreso pueda votar la reforma definitiva antes de que acabe el año. Además, subrayó que hay una "total sintonía" con Cs en los objetivos que debería tener esa modificación. A partir de ahora, agregó, habrá un diálogo permanente entre ambas organizaciones para estudiar los distintos modelos y concretar una propuesta.

Juan Carlos Girauta, portavoz de Cs, denunció que la representación política está "distorsionada" y puso dos ejemplos: un diputado le cuesta 57.000 votos al PP y casi 100.000 a Cs, y PACMA está fuera del Congreso aunque tiene "prácticamente" los mismos votos que el PNV. Con Podemos, dijo, hay un "objetivo compartido" y un acuerdo en los "temas esenciales", por lo que la formación naranja ve "con razonable optimismo" la posibilidad de aproabr una reforma incluso este año.

Voluntad de renuncia

Los dos portavoces pusieron además el acento en que el desacuerdo en puntos concretos no debe impedir el objetivo central de lograr una representación más proporcional. Montero dijo que "lo importante son los objetivos políticos" y que "si para eso hay que cambiar algo" en la propuesta de Podemos, no será un escollo "mientras se consigan los objetivos principales". Girauta apuntó que lo "que importa" es la "voluntad política" para abordar la cuestión de la proporcionalidad.

En la reunión también se trataron otras particularidades en las que, a priori, podría haber acuerdo. Montero dijo, por ejemplo, que debería haber un envío de propaganda electoral conjunto y debates electorales obligatorios. Girauta citó la modificación del voto rogado -el que rige para los residentes españoles en el exterior- y el desbloqueo de las listas, que tachó de "residuo del pasado". En todas estas cuestiones, Podemos y Ciudadanos ven posible ponerse de acuerdo.

En todo caso, el diálogo se ha emprendido con voluntad de renuncia. Podemos, por ejemplo, propone que los jóvenes puedan votar a partir de los 16 años, un extremo que Cs se ha comprometido a "estudiar", y el partido naranja quiere impedir por ley que los "prófugos" puedan ser candidatos en las listas, algo a lo que Montero quitó importancia: "Lo que nos importa son los ejes centrales. No vamos a hacer una defensa a ultranza de nuestras propuestas".

La propuesta de Podemos

El partido morado, además, hizo público este miércoles un documento en el que, para evitar que la reforma electoral requiriera de cambios en la Constitución,  opta pora aceptar que se mantenga la circunscripción provincial, y plantea, en cambio, modificar la forma en la que se efectúa el reparto de escaños, sustituyendo la actual fórmula D'Hondt por la más proporcional Saint-Laguë, utilizada en Alemania, Suecia y Dinamarca, según la formación.

Aplicando el nuevo cálculo sobre los resultados de las últimas generales, el PP perdería 15 escaños, el PSOE pasaría de 85 a 84, Unidos Podemos ganaría seis y Cs sería el gran beneficiado, al saltar de 32 a 44 representantes. Según datos aportados por el partido, habría una mayor similitud entre el porcentaje de voto y el de escaños en el Congreso que con el reparto actual, que beneficia al PP: tiene el 39,1% de los escaños con un 33% de los votos.

Presión al PSOE

En todo caso, y por mucho que pueda haber acuerdo entre Podemos y Cs, la reforma no prosperará si no se une, al menos, el PSOE. Montero pidió que "el PSOE se sume a estos diálogos" para que, "incluso si el PP" no vota a favor de la nueva ley electoral, esta pueda aprobarse, y Girauta celebró que el PSOE vaya a reunirse la semana que viene con Cs y enfatizó que, toda vez que la reforma constitucional parece imposible -"seamos realistas", pidió-, deberían cambiarse unas "reglas del juego crónicamente injustas". "Si está el PSOE, [la reforma] se hará", zanjó el portavoz, que dijo que "ojalá" el PP también se sumara.

Preguntada por este extremo, la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, subrayó que su partido "siempre" ha defendido la necesidad de una "mayor proporcionalidad", pero advirtió de que "cuando hablamos de las reglas del juego" no puede decidirse "entre dos o tres fuerzas", sino que debe tenerse en cuenta "la visión de otros los grupos parlamentarios".

Aunque los números den, en el PSOE no ven clara ninguna reforma que no cuente también con el beneplácito del PP. "Es la arquitectura institucional, y no puede quedar al albur de una mayoría parlamentaria que cambia cada tres o cuatro años. Si alguien pretende que la reforma sea solo una subasta de escaños, que no cuente con el PSOE", zanjó Lastra.

Fuentes socialistas consultadas por 20minutos señalan que ven "inviable" una reforma electoral en la que no estén "todos los grupos parlamentarios mayoritarios", lo que incluye al PP.