Jesús Maeztu
Jesús Maeztu EUROPA PRESS/PARLAMENTO/ARCHIVO

La Oficina del Defensor del Menor en Andalucía, que encabeza Jesús Maeztu -a la sazón, también Defensor del Pueblo andaluz-, ha resuelto abrir queja de oficio tras tener conocimiento de la presunta agresión sexual a un niño de nueve años en horario escolar a manos de varios menores de entre 12 y 14 años, compañeros en un centro educativo ubicado en la Sierra de Cazorla (Jaén), y en relación a la cual la exploración pediátrica que se realizó refleja lesiones que coincidirían con una violación con penetración.

Así lo han confirmado a Europa Press fuentes de la Defensoría, que recuerdan que, aunque en esta ocasión ha sido la más grave, los abusos habrían comenzado hace meses, supuestamente por el mismo grupo de escolares, si bien siempre existieron "presiones y amenazas" de los autores que evitaron que el niño revelara nada en el colegio o en el entorno más cercano.

Por otro lado, el personal del colegio donde se encuentran escolarizados tanto la víctima como sus agresores no tenía conocimiento de agresiones anteriores: la dirección del centro, recalca el Defensor, asegura no conocer los incidentes hasta este miércoles, cuando los hechos se pusieron en conocimiento de la Inspección educativa.

Con fundamento legal en el artículo 10 de la Ley reguladora del Defensor del Pueblo Andaluz, se ha propuesto emprender de oficio una investigación respecto a la que, a fin de darle el trámite ordinario y de acuerdo con lo establecido en el artículo 18.1 de la citada normativa y en el artículo 4 de la Ley de los Derechos y la Atención al Menor, se interesa de la Delegación Territorial de Educación en Jaén la emisión de un informe sobre las circunstancias del suceso.

Para el Defensor, cobran especial importancia aspectos como las medidas de vigilancia que se estaban realizando cuando se produjeron los hechos, la aplicación del protocolo de acoso escolar o las intervenciones que desde el ámbito educativo se vayan a realizar tanto con la víctima como con los presuntos agresores.

UN SOLO CASO DE ESTE TIPO EN TREINTA AÑOS

En declaraciones a Radio Úbeda Cadena SER, Maeztu ha mostrado su "profunda consternación" por estos hechos. "Tengo muchos años y me han pasado muchas cosas en la vida, sobre todo en los barrios en los que he trabajado, y me ha recordado cómo hace veinte o treinta años teníamos este tipo de noticias decepcionantes de la condición humana", ha lamentado, anotando que sólo se ha registrado un caso con estos indicios en treinta años de Defensoría.

La actuación del Defensor del Menor se hará en paralelo a del fiscal, según Maeztu, que ha advertido que estos niños serán inimputables, por lo que hay que buscar medidas en el ámbito educativo para que no se repitan estos acontecimientos. Así, se preguntará a la Delegación Territorial de Educación en Jaén si constan antecedentes, la vigilancia en el centro, por qué no se ha detectado, si el protocolo ha empezado a funcionar y, sobre todo, qué programas de recuperación hay previstos no sólo para el agredido, sino para los agresores.

"Haremos ese seguimiento, porque con los menores de 14 años el fiscal no puede actuar", ha añadido. Por último, Jesús Maeztu ha pedido "respeto y cautela" para que "ningún desalmado aporte datos que identifiquen a los menores, porque a estas edades estos menores son recuperables".

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