La Carmencita
La Carmencita se fundó en 1854 y es la segunda taberna más antigua de Madrid. La Carmencita

Uno no siempre cena cuando quiere sino cuando puede. La agenda de un fin de semana en la gran ciudad puede estar tan repleta que no demos abasto. Y así, salimos del cine, del último pase, y son las doce; o de esa fiesta en casa de unos amigos donde no había nada para picar; o incluso de ese partido de fútbol que ha acabado cerca de la medianoche. Entonces, nos preguntamos aquello de ¿dónde se puede cenar a estas horas?

Si de cenar bien se trata, soluciones siempre hay, incluso sin tener que recurrir a la sospechosa cocina de los locales de cómida rapida (a veces basura). En Madrid son bastantes los restaurantes que cierran tarde y nos pueden da de cenar hasta las 2, las 3 y hasta las 6 de la mañana. Estos son algunos de los más recomendables.

La Carmencita

Calle Libertad, 16
Un clásico de Chueca. Se fundó en 1854 (es la segunda taberna más antigua de Madrid) y renacieron en 2013. Siguen siendo una casa de comidas y por eso mantienen el encanto de la decoración original, con sus azulejos y su parqué de caoba. Es un local de cocina tradicional, pero con toque de modernidad. Estupendas sus cazuelitas de montaña o sus pescados, que les llegan desde la lonja de Santander. También, callos, rabas de calamar o verduritas con jamón ibérico. Cierran a las 2 y los fines de semana a las 2,30.

Con dos fogones

Calle San Bernardino, 9
Proponen una cocina de fusión, con menús eclécticos donde aparecen sabores de gastronomías de distintas partes del planeta. A medio camino de la taberna y el restaurante, entre sus favoritos están los ravioles de pera y queso con aceite de rúcula y crema de parmesano, los canelones de ternera y vegetales o la Ensalada Passionata de jamón de pato con peras y helado de mango. El espacio, de cojines coloridos y columnas de hierro forjado. Cierran a las 1,30.

Bistró Caripén

Plaza de la Marina Española, 4
Lo suyo es una cocina que va de lo italiano a lo francés. Por ejemplo, magret de pato, foie caliente o mejillones de roca. En los dulces, crepes o tarta de manzana. El local, que fue el tablao flamenco de Lola Flores y el Pescaílla, es de techos abovedados, mesas de madera e iluminación tenue. Están cerquita de Ópera y podemos cenar allí hasta las 3.

La Recoba

Calle Magdalena 27
De evidente inspiración argentina, en La Recoba nos van a gstar sus empanadas, sus berenjenas al horno u su lasaña. Tienen también asados. Y todo ello entre tangos y milongas, interpretadas muchas veces en directo. Pueden llegar a cerrar sus puertas a las muy tardías 6 de la mañana.

Makkila

Calle Fernando VI, 2
Lo suyo es un ambiente joven pero una carta de platos tradicionales con "su toque". Podemos llegar con el hambre justa y nos puede valer unos de sus pinchos de tortilla de patata (con cebolla caramelizada). Ya en su carta, callos, chipirones en su tinta o albondigas de ternera, por ejemplo. Los viernes y sábados cierran a las 3; miércoles y jueves a las 2,30; y domingo, lunes y martes están hasta las 00,30.

Baco y Beto

Calle Pelayo, 24
Si la cena tardía te pilla en Chueca, esta es una buena opción. Ofrecen tapas, raciones y tostas: faisán con foie gras, revuelto de «boletus», croquetas de espinacas o su morcilla a la plancha con huevos de codorniz. Ya se ve, su carta es muy española. Tienen una buena carta de vinos. Nos darán de cenar hasta la 1.