Desfile carnaval
Desfile carnaval AYUNTAMIENTO

Los carnavales de Herencia son los que cuentan con mayor reconocimiento y estrenarán declaración de Interés Turístico Nacional oficialmente este año porque se les comunicó a mediados de junio de 2017 gracias, entre otras particularidades, a que su celebración cumple 500 años de historia sin interrupción.

Entre las actividades y figuras más destacadas de estas carnestolendas se encuentran el 'Viernes de Prisillas', el 'Sábado de los Ansiosos' y el 'Domingo de las deseosas', un fin de semana antes que en el resto de la región -este año comenzaron los días 4 y 5 de febrero-, a los que seguirán, esta semana, los pasacalles del Jueves de Carnaval viernes y sábado de Carnaval, el Lunes de Carnaval con el funeral por las ánimas el pasacalles; el Día del Ofertorio el martes y, por último, el Miércoles de Sardina.

Además de estas actividades, del carnaval herenciano destacan sus peculiares personajes: las Jinetas que representan por parejas a un gremio distinto: Servicios y Panaderos, Comercio, Ganaderos y Hortelanos y la del Ayuntamiento, y cinco gigantes y nueve cabezudos que van abriendo el desfile y son los más representativos del carnaval junto al Perlé.

Éste último, junto con la implicación de las peñas, es el personaje que dota al Carnaval de Herencia de una identidad propia y se trata de una representación burlesca del orden establecido que se caracteriza por llevar un atuendo parecido a un pijama a rayas blancas y azules y gorro de dormir de los mismos colores.

CARNAVAL DATADO EN 1720

No se queda atrás en antigüedad el Carnaval de Almadén, del que se tiene constancia escrita desde 1720, además de que cuenta con un concurso oficial centenario y abierto a la participación de grupos de la localidad y de fuera. Aunque si algo resalta en este municipio ciudadrealeño es la máscara callejera y sus murgas, estudiantinas y comparsas que relatan desde la sátira lo más importante acontecido en el último año en el municipio y la comarca.

Además, para favorecer la inclusión y la labor que hacen las asociaciones de personas con capacidades diferentes, este carnaval cuenta desde el año pasado con tres premios especiales para este colectivo, de forma que en el desfile se reparten finalmente más de 15.000 euros en premios entre todas las categorías.

¿A QUÉ NO ME CONOCES?

Máscaras callejeras que también son la seña de identidad, junto al popular "¿a que no me conoces?", de Miguelturra, municipio que presume de no haber suspendido su carnaval ni durante la Guerra Civil ni durante la prohibición en la dictadura, que conseguían burlar hasta que esta se levantó.

Esta celebración comenzará este viernes 9 de febrero con el pregón de El Sevilla, de Mojinos Escozíos, que ofrecerán un concierto al día siguiente, e incluye otras tradiciones que la hacen singular como el desfile del domingo posterior al Miércoles del Entierro de la Sardina -fiesta local- y el concurso de Fruta en Sartén, además de la gran afluencia de personas de los municipios limítrofes que el Martes de Carnaval se dan cita en la localidad hasta el punto que el Ayuntamiento tiene que reforzar el servicio de autobuses con la capital.

CINCO HORAS DE DESFILE DE VARIAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS

Y si de desfiles hablamos, el del Domingo de Piñata de Ciudad Real logró concentrar el pasado año a más de 3.400 personas que formaban parte de las 47 carrozas, peñas, murgas o comparsas que durante alrededor de cinco horas desfilan por una ciudad cuyas calles están abarrotadas por miles de personas.

Se trata del Concurso Nacional de Carrozas y Comparsas en el que los grupos locales y nacionales despliegan su ingenio y se superan año a año, contando de forma habitual con representación carnavalera no sólo de Ciudad Real y Castilla-La Mancha, sino también de otras comunidades autónomas como Extremadura, Andalucía y Jaén.

Este desfile es, sin duda, la culminación a una semana que se inicia este viernes con un pregón a cargo de la asociación ciudadrealeña Amigos del Teatro, y que incluye concursos para las peñas en la Plaza Mayor, además de fiestas específicas para niños y mayores en el pabellón ferial de la capital y una gran sardinada el Miércoles de Ceniza mientras se incineran los restos de Doña Sardina en la Plaza Mayor.

LAS ÁNIMAS DE MALAGÓN

Singular y curiosa es también para el visitante es la tradición de la Banderas de las

Ánimas en Malagón, una localidad que ofrece una fiesta que hunde sus raíces en la historia y conjuga lo pagano -y por su puesto la diversión, bailes, música y comidas populares como el concurso regional de migas- con esta tradición religiosa que data del siglo XVI, cuando la Cofradía de Ánimas celebraba en los días previos a la Fiesta de Don Carnal sus actos de recuerdo a los difuntos.

Una tradición que se mantiene entre quienes quieren recordar a sus difuntos, de forma que entre el domingo y el martes de Carnaval, acompañados por tambores, abanderados de luto recorren las calles de la localidad con banderas elaboradas sobre tela con bordados en oro y sedas de colores, siempre con motivos religiosos y rematadas con un penacho de cintas de raso.

Todo ello mientras que en las mañanas de estos días de Carnaval los abanderados, acompañados por unos curiosos bastones denominados jinetas, acuden con sus Banderas de Ánimas a la iglesia de Santa María Magdalena para celebrar la Función de Ánimas y por la tarde, en el mismo lugar, la Ofrenda y la Procesión.

LA BORRICÁ DE TORRENUEVA

Relacionada también con esa tradición religiosa, en otro municipio de la provincia, Torrenueva, también se produce otra sorprendente tradición carnavalera para el visitante: la Borricá, en la que los jinetes celebran a caballo un antiguo rito, anterior al siglo XVII, en el que los cofrades-soldado piden limosna para las ánimas del purgatorio.

En este caso sólo hay un abanderado, que es figura central y responsable de colocar la Bandera de las Ánimas en la ventana o balcón de su casa el Martes de Carnaval al primer toque de ánimas, tras lo que la descolgará a las dos de la tarde, con el segundo toque de ánimas, y la portará a caballo por las calles de Torrenueva junto a un cortejo de jinetes -que antiguamente montaban a mulas y burros- acompañados de un tamboril y recogiendo limosnas, que entregarán al párroco al final del día, en una ceremonia donde las caballerías, la Bandera, el bastón de mando, y los participantes tienen señalado protagonismo.