Nieto se ha pronunciado así este miércoles en la Comisión de Interior donde ha sido preguntado por el senador del PSOE Francisco González Cabañas sobre la situación de Pacheco, quien ha sido trasladado desde del módulo de respeto 12, donde ha permanecido desde que entró en Puerto III, al número 8, también de respeto pero donde derivan a presos de mala conducta.

Dicho cambio de módulo se produjo cuando en un registro sorpresa hallaron en la celda del exalcalde un crucifijo que, según instituciones penitenciarias, podría ser utilizado como arma, además de tres libros y una almohada de más.

A la pregunta del socialista sobre si que el preso tuviera un crucifijo, dos almohadas y tres libros de más atenta contra la seguridad de centro, Nieto ha afirmado que su opinión personal es que estos objetos "no ponen en riesgo en absoluto al sistema penitenciario" y que "pueden ser útiles de cara a la reinserción" pero ha matizado que estas cosas sí pueden suponer un riesgo si se utilizan como arma, por ejemplo.

En este sentido, el secretario ha asegurado que tener tres libros de más "no tiene que ser negativo" pero "también puede haber libros que generen problemas de convivencia dependiendo de su contenido y de cuál sea su carácter". Así, ha manifestado que tener dichos libros en la celda "podría ser negativo" si estos "son de carácter violento o racista".

Por otro lado, Nieto ha dicho que tener un crucifijo en la celda "no tiene por qué suponer ningún inconveniente" pero ha preguntado al socialista qué le diría "si un interno utilizase un crucifijo para agredir o asesinar a otro interno". "Usted me diría que qué clase de control hay en los centros si no se controlan este tipo de utensilios que pueden ser utilizados para agredir", ha añadido

En lo que respecta a las dos almohadas que tenía Pacheco, Nieto ha dicho que "hay veces en las que cuando hay dos almohadas en la celdas es porque otro interno se ha quedado sin una" y esto "ocurre con frecuencia" en los centros penitenciarios. Con todo, el secretario ha apuntado que tener tres libros de más, un crucifijo y otra almohada en la celda "es algo que se puede conseguir si se sigue el procedimiento", se solicita y se concede pero, según ha dicho, en el caso de Pacheco "esto no se hizo".

Por su parte, el senador del PSOE Francisco González Cabañas ha asegurado que hay una "aplicación extrema" del reglamento a Pacheco, el cual solicitó el tercer grado y le fue denegado a pesar de que su comportamiento "ha sido calificado por personas que han convivido con él y por fuentes de la prisión como modélico". Además, ha destacado que el traslado de módulo por la sanción aplicada por poseer los objetos citados "ya no puede prestar el servicio de asesoría jurídica que ofrecía".

Sobre los propios objetos, el senador socialista ha insistido en que el crucifijo "de siete centímetros y fabricado en los talleres de la cárcel" fue un regalo para Pacheco de parte de otro recluso que abandonó la prisión en señal de agradecimiento. "¿Antes no era un arma y cuando pasa a manos del señor Pacheco corre el peligro de convertirse en un arma?", se ha preguntado, al tiempo que ha argumentado que "los crucifijos no son armas desde la época de la Inquisición".

Además, el senador socialista ha insistido en que no se entiende que la posesión de tres libros de más "vaya a poner en riesgo el proceso de reinserción de Pacheco, atente contra el sistema o sea un caso merecedor de una sanción". Por último ha apuntado que si el preso tenía una almohada de más "se le había facilitado la misma de acuerdo al informe de los servicios médicos del centro". "Hay apreciaciones muy severas", ha zanjado.

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