Las nuevas especies marinas de la Antártida
Algunas de las nueva especies marinas encontradas, por el rompehielos 'Polarstern', en los sedimentos marinos del Antártico. Alfred-Wegener-Institute

El calentamiento de la Tierra, aunque pocas, también tiene consecuencias positivas. Así, a principios de 2007 un grupo de científicos descubrió 15 nuevas especies, visibles al ojo humano, en el inmenso fondo marino que dejó al descubierto la ruptura de las gigantescas capas de hielo Larsen A y B, en el Antártico.

El rompehielos 'Polarsten', con medio centenar de investigadores de 14 países a bordo, se adentró en los fondos desconocidos y virginales del mar de Weddell, donde en los últimos años se han desprendido unos 10.000 kilómetros cuadrados de placas de hielo a causa del cambio climático.

Crustáceos y microorganismos

La expedición antártica, que duró poco más de dos meses, entre finales de 2006 y principios de 2007, sacó a la luz 15 nuevas especies, en su mayoría holoturias (pepinos de mar), tunicados, lirios de mar, erizos de aguas profundas, gambas gigantes, anémonas, esponjas vítreas y centenares de organismos microscópicos.

Cambios en los hábitats marinos

Quizás, el más curioso de los descubrimientos, sea el de las esponjas vítreas, que están entre los animales más primitivos del planeta, y son unas recién llegadas a este paraíso marino, ya que sólo se encontraron ejemplares en su fase juvenil.

Pero el calentamiento global, además del colapso de viejas placas de hielo, como la Larsen B, con 12.000 años de antigüedad, está causando cambios en los hábitats marinos, de manera que se han localizado animales y plantas que, hasta ahora, sólo se habían visto en aguas más cálidas.

Migración de especies

Las consecuencias del aumento de las temperaturas son, sin duda, más manifiestas en los animales que viven en la superficie antártica, como los pingüinos, que, según se advirtió, se están desplazando hacia el sur en busca de tierras y aguas más frías. De hecho, en el caso de los denominados pingüinos de Adelia, se observó que se reproducían en zonas diferentes.

En la Antártida parece que las consecuencias no serán tan graves

Las especies, por evolución natural, se adaptan a los cambios, siempre que tengan comida, y en el caso de los pingüinos, estos se alimentan básicamente de krill (un tipo de crustáceos parecidos externamente a los camarones), y no se espera que vayan a desaparecer.

En cualquier caso, parece que las consecuencias del calentamiento terrestre no serán tan dramáticas en el Antártico como en el Ártico, donde según algunos científicos, el hielo podría desaparecer durante el verano a partir del año 2013. En el Polo Sur, los cambios parece que afectarán en mayor medida a las zonas costeras.