Los conductores de los autobuses urbanos de Granada se han concentrado hoy frente al Consistorio para reclamar urinarios ya que, según el presidente del comité de empresa de Rober, Ángel Aliaga, están "cansados" de entrar a las cafeterías o pararse en la vía pública para hacer sus necesidades.

En tono irónico han pedido a los concejales varones que "se cuiden la próstata" para evitar problemas de salud en el futuro, como el que padecerán ellos si no se cumple esta reivindicación.

Los chóferes de los autobuses de la empresa Rober, concesionaria del servicio de transporte urbano de Granada, llevan más de tres años reclamando urinarios en 15 líneas de autobuses, ya que cinco cuentan con ellos en las casetas de entrada de los vehículos, donde pueden acceder usando unas tarjetas.

Los conductores han pedido al Ayuntamiento de Granada que ponga en marcha medidas para cubrir "un derecho básico", después de haber mantenido diversas reuniones donde les transmitían que "los presupuestos no dan para colocar urinarios".

Aliaga ha considerado que el coste de los servicios sería "mínimo" y permitiría cubrir las necesidades fisiológicas de toda la plantilla de conductores, compuesta por 300 personas, que trabajan entre "siete y nueve horas seguidas" con descansos de cuatro minutos.

Según el presidente del Comité de Empresa, las mujeres y los mayores son los más perjudicados, ya que las primeras necesitan mayor privacidad y los segundos tienen "incontinencia", por lo que no descartan un día de huelga en caso de que el Ayuntamiento no acceda a sus peticiones después de las fiestas navideñas.

Sobre la seguridad en las líneas, Aliaga ha señalado que los ataques contra los autobuses en la zona norte de la ciudad han disminuido aunque "esporádicamente se rompen un par de lunas", por lo que advirtió de que el problema puede "estallar" en cualquier momento después de que la Delegación Provincial de Empleo les denegase el desvío en el recorrido de las líneas de autobuses 1 y 20 que discurren por esa área.