La juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela ha enviado a prisión sin fianza al histórico narcotraficante gallego José Ramón Prado Bugallo, Sito Miñanco, y a otros 20 presuntos miembros de su banda detenidos el pasado lunes en la operación Mito.

Según han informado fuentes jurídicas, uno de los sospechosos es David Pérez Lago, hijastro de otro conocido narcotraficante, Laureano Oubiña. Para él, la titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 también ha acordado prisión incondicional.

La magistrada ha dejado en libertad a otras 9 arrestados con medidas cautelares, según han informado fuentes de la Audiencia Nacional, que han indicado que se les imputan los delitos de tráfico de drogas, blanqueo y pertenencia a organización criminal de extrema gravedad.

Los arrestos se produjeron en Madrid, Galicia y Málaga y en la operación resultaron heridos de bala un GEO y un presunto narco, a quien la juez tomará declaración esta tarde y se desplazará para ello al hospital.

Las investigaciones apuntan a que Miñanco, de 62 años, lideraba esta red que introducía cocaína en España desde 2016, meses después de que se otorgara la semilibertad al histórico narco, lo que le permitía dormir diariamente en el Centro de Inserción Social (CIS) de Algeciras (Cádiz).

Sito Miñanco ha pasado este miércoles a disposición judicial de la Audiencia Nacional junto a otros 29 detenidos este lunes en la operación Mito, practicada en Madrid, Galicia y Málaga y en la que resultaron heridos de bala un GEO y un presunto narco.

Aconsejado por su letrado, el histórico narco se ha acogido a su derecho a no declarar como así han hecho la gran mayoría de los arrestados, quienes desde primera hora de la mañana han pasado a disposición judicial de la juez Lamela.

Entre los detenidos se encuentra también una hija de Sito Miñanco, su lugarteniente Enrique García Arango, el capo Ramiro Somoza y David Pérez Lago, hijastro de otro histórico capo del narcotráfico gallego, Laureano Oubiña.

Miñanco, de 62 años, más de 20 de ellos pasados en prisión, estaba en semilibertad desde abril de 2015 y trabajaba como responsable de seguridad de una empresa de aparcamientos en Algeciras cuando fue detenido. Esta organización estaba siendo investigada desde 2016, poco después de que Miñanco comenzara a disfrutar de sus beneficios penitenciarios, que le permitían dormir diariamente en el Centro de Inserción Social (CIS) de Algeciras (Cádiz).

La operación se saldó con tres agentes heridos, dos de ellos del Grupo Especial de Operaciones (GEO), cuando entraron en una nave de un club de tiro de Alpedrete, en el partido judicial de Collado Villalba (Madrid). Los investigadores sospechan que la banda se dedicaba a introducir cocaína en España y a blanquear dinero, y según uno de los autos de entrada y registro, al que ha tenido acceso Efe, se responsabiliza a esta organización de tres alijos que suman en total más de 4 toneladas de cocaína y 63 kilos de marihuana, aprehendidos en otras tantas operaciones contra el narcotráfico desarrolladas en distintos países en 2017.

Los investigadores de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Policía Nacional consideran que con la 'operación Mito' ha desarticulado el clan de Miñanco.

Cuatro toneladas de cocaína

Según el auto por el cual Lamela acordó los registros de casi medio centenar de domicilios y oficinas vinculadas con la organización, la red que dirigía Sito Miñanco intentó introducir sin éxito en España más de 4.000 kilos de cocaína en dos operativos diferentes que fueron truncados por los investigadores que le seguían la pista desde 2016.

La organización, según la jueza, se dedicaba principalmente a la importación y distribución de sustancias estupefacientes (especialmente cocaína) y al blanqueo de capitales. Así, mientras algunos miembros de la red se encargaban exclusivamente de facilitar el dinero en 'b', un tercero utilizaba falsos créditos entre familiares para justificar la entrega de ese dinero en sus cuentas, mientras que otro integrante utilizaba su empresa de seguridad para emitir facturas falsas.

Las grabaciones telefónicas y las pesquisas de los investigadores permitieron saber que el movimiento de dinero de la red provenía directamente de las actividades del narcotráfico. En concreto, una de las escuchas realizadas permitió saber que una de las entregas de dinero a la trama era superior a 1,8 millones de euros.