Cartel Toulouse-Lautrec belle époque
Jane Avril en el cartel para la exposición de la 'belle époque' de Toulouse-Lautrec EFE

El artífice de que el cartel se elevara a la categoría de obra de arte, Henri de Toulouse-Lautrec, llega a Madrid por primera vez en España de la mano de la exposición Toulouse-Lautrec y los placeres de la belle époque, una muestra que da fe de una época en la que todo resultaba posible.

Así lo ha dicho la comisaria de la muestra, Claire Leblanc (conservadora del Musèe d'Ixelles de Bruselas), durante la presentación de este encuentro con el artista francés a través de 65 obras, entre las que se encuentran 33 de los carteles que produjo durante su corta vida (1864-1901), y también los que realizaron otros artistas coetáneos como Alfons Mucha y Jules Cheret.

Y es que la retrospectiva que la Fundación Canal acogerá desde mañana jueves hasta el 6 de mayo es una de las dos únicas colecciones completas que existen en el mundo de los carteles del artista francés.

En este sentido, según ha avanzado el presidente de la Fundación Canal y consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, que ha estado acompañado por el consejero de Cultura, Turismo y Deportes, Jaime de los Santos, esta exposición inaugura la temporada 2018, que estará dedicada a artistas que "innovaron de forma singular el tratamiento y concepción de la obra de arte".

Toulouse-Lautrec y los placeres de la belle époque se divide en cuatro partes que darán muestra de una "carrera increíble", según la comisaria, ya que murió con 36 años.

Pero también viene a dar fe de cómo se trata de un creador que buscó "la modernidad en el arte" a través no solo de esas imágenes de la vida parisiense, de Montmartre o de sus cabarés, sino también pone de manifiesto su contribución al establecimiento de la función publicitaria a través del arte.

La noche parisina

La primera de las secciones, Los placeres de la noche, transporta al visitante a la noche parisina donde el rey era el cabaré, el champán y las mujeres, que son omnipresentes en la obra de Lautrec. Una vida que a Lautrec "le encanta", según ha matizado la comisaria.

Las protagonistas aquí son las obras dedicadas a las estrellas del espectáculo de la época, la artista Jane Avril, el cantautor Aristide Bruant o la bailarina de cancán parisino La Goulue, un cartel (1891) encargado por el director del Moulin Rouge.

"Le dio carta blanca para producir este cartel y con él se volvió famoso. Con él se volvió célebre y empezó a recibir encargos de todas las estrellas de la época", ha contado.

"El arte del cartel es un arte que por primera vez se considera arte con mayúscula. Y con estos carteles se consigue que llegue el color a la ciudad", ha añadido.

Teatro y literatura

La visita continúa con Los placeres de los escenarios, que presenta los carteles dedicados a la escena del teatro que se instauró en París a finales del siglo XIX.

En esta parte aparecen, entre otras, obras dedicadas a la artista Sarah Bernhardt y también el cartel para el teatro-cabaré de El gato negro, de Steinlen. En esta parte el visitante también podrá contemplar creaciones de Cheret, otro de los innovadores franceses del arte de la cartelería.

De aquí la muestra da paso a Los placeres literarios y artísticos, donde el artista reflejó la popularización de las artes escénicas más cultas.

Es decir, según la comisaria, se trata de carteles de revistas literarias que vieron en el poder del cartel de Toulouse-Lautrec una manera de "promoción" de sus publicaciones. Como ejemplo, la muestra trae a Madrid los carteles dedicados a la novela Reine de Joie o El ahorcado.

Por último, en la parte dedicada a Los placeres modernos. El consumo, se muestra cómo el cartel publicitario, de la mano de estos artistas, se elevó a la categoría de arte con creaciones para firmas de champán o productos de belleza femeninos, entre otros.