El portavoz del equipo de Gobierno municipal, Miguel Sainz, ha explicado que este contrato lleva implícito "un cambio de filosofía, propio de la ciudad que estamos construyendo".

Según ha explicado, "venimos de un contrato de mantenimiento correctivo -según el cual si había un problema se reparaba y lo facturaban- a un contrato preventivo, en el que el mantenimiento es constante, se sustituyen los elementos cuya eficiencia es reducida y si hay una avería se repara, pero no se factura aparte porque va incluido en el contrato".

El contrato incluye, además, la integración del alumbrado en la plataforma 'Smart Logroño' para la supervisión continua del alumbrado y así garantizar su eficiencia. Esto se completa con un programa informático, a través de cual el Ayuntamiento y la empresa van a tener noticia de cualquier indicencia de forma inmediata para mejorar la gestión del servicio.

Miguel Sainz ha asegurado que "el espíritu de este nuevo contrato de carácter preventivo es buscar la eficiencia energética, reducir el gasto y bajar la emisión de gases de efecto invernadero".

El nuevo contrato de dos bloques: el propio contrato de mantenimiento y conservación preventivo, que prevé un gasto anual de algo más de 418.000 euros; y una bolsa de cerca de 80.000 euros para averías, daños en instalaciones o situaciones excepcionales y de emergencia.

El contrato incluye un total de 7 trabajadores, mientras que, hasta ahora había 3, con un ingeniero y seis oficiales que prestarán sus servicios en turnos de mañana, tarde y noche, así como urgencias.

En cuanto a medios materiales todos los vehículos se enmarcan en la movilidad sostenible al ser eléctricos o híbridos. Se trata de dos camiones con plataforma, cinco vehículos para los trabajadores de la empresa y dos vehículos para la inspección municipal.

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