Con una pista facilitada por el lectora María Dolores Chaves
Imagíneselo. María Dolores Chaves acompañaba a su padre en el hospital Virgen Macarena donde ingresó por un grave problema de corazón. Los dos estaban solos en la habitación hasta que otro paciente ocupó la cama de al lado. Lo subieron de Observación, en estado muy crítico, para que muriera rodeado de sus familiares.

A la media hora falleció pero tardaron hora y media en retirar el cadáver, según la carta enviada a 20 minutos. El padre de Mª Dolores, conectado a un respirador, presenció esta «muerte en directo», una escena «muy triste y desagradable», según su hija, que le provocó una crisis respiratoria, teniéndole que administrar medicación para poder estabilizarlo.

No es un caso aislado. Según Carmen Flores, presidenta del Defensor del Paciente , este hecho, «algo demencial e inhumano» ocurre a diario en todos los hospitales de Andalucía, fruto de la deshumanización de la sanidad.

Cuando un señor mayor vive una muerte en directo en un hospital «empeora su estado de salud porque vive la suya propia», explica un médico experto en estos cuidados.

Jaime Boceta, presidente de la Sociedad Andaluza de Cuidados Paliativos , aclara que los compañeros de la UCI del Macarena hicieron lo más razonable: que el paciente muriera acompañado por los suyos, aunque reconoce que «lo más humano es trasladarlo a una habitación individual», algo que no se pudo hacer en ese momento por falta de recursos. «Aunque el Macarena tiene habitaciones individuales en cada planta hacen falta más para humanizar la muerte», dice Boceta.

«Desde que leímos la queja hemos reforzado el Plan Exitus, protocolo que se activa para pacientes muy críticos o con procesos infecciosos que necesitan estar aislados», explica Javier Suárez, subdirector de proyectos del hospital Virgen Macarena.

Más confort e intimidad

La Junta de Andalucía ha prometido mejorar las condiciones de confort de los centros hospitalarios y aumentar el número de habitaciones individuales, sobre todo para niños y pacientes en situación terminal, con cáncer y Alzheimer.

Se estima que harán 3.500 nuevas habitaciones individuales en los hospitales de nueva constucción. El Plan de Atención de Cuidados Paliativos 2008-2012 incrementará de 50 a 61 los dispositivos públicos y concertados dentro de la red que atiende a estos pacientes y sus familiares.