La princesa Mako anuncia su boda
La nieta mayor del emperador Akihito, Mako, junto a su prometido, Kei Komuro, excompañero en la universidad. Shizuo Kambayashi / POOL / EFE

La princesa Mako, nieta del emperador Akihito de Japón, se iba a casar con Kei Komuro, un excompañero de universidad. Eso nos contó en septiembre del año pasado. Pero no, la princesa está triste... ha pospuesto la boda. La razón esgrimida oficialmente es que no está preparada.

Se iban a casar en noviembre, pero a la princesa Mako le falta tiempo. La Casa Real japonesa ha anunciado, a través de un comunicado, que el enlace se pospone al año 2020 porque la princesa "se ha dado cuenta de que no hay tiempo suficiente para los preparativos".

"Creemos que pudimos habernos apresurado en varios aspectos", dice Mako. La princesa asegura que ahora quiere "dedicar suficiente tiempo a pensar sobre el matrimonio y a prepararlo". La comunicación oficial aclara que "la boda tendrá lugar después de una serie de importantes ceremonias de la Familia Imperial". La Cara Real nipona se refiere así a la abdicación del emperador Akihito, prevista para finales abril de 2019.

Hasta ahí la versión oficial. Pero el anuncio de que el enlace quedaba pospuesto llega cuando han salido a la luz las disputas financieras entre la madre de Komuro y su expareja. Es lo que cuentan los medios japoneses. ¿Qué dice la Casa Real? Pues qué va a decir: que no hay relación entre estos hechos y la decisión de retrasar la boda.

La princesa Mako y Kei Komuro se conocieron en 2012 durante una reunión informativa de la Universidad Internacional Cristiana de Tokio, de la que ambos eran entonces alumnos. La princesa trabaja como investigadora en un museo de Tokio, mientras que Komuro es asistente legal en un bufete de abogados y estudia un máster en Derecho de Empresa.

Mako es la hija mayor del príncipe Akishino, segundo hijo del emperador y segundo en la línea sucesoria al trono del Crisantemo tras el príncipe heredero Naruhito. La princesa ya había renunciado a su condición de alteza real para poder anunciar su compromiso matrimonial.

De llegar a celebrarse la boda, con las mencionadas consecuencias, la familia imperial de Japón, avejentada y escasa, quedará aún más mermada y abocada a una amplia brecha generacional.