Tras semanas de tribulaciones y cierto secretismo por parte del Gobierno, el ministro de Economía Luis de Guindos ha sido oficialmente elegido por el Gobierno como su candidato a la vicepresidencia del Banco Central Europeo (BCE) en sustitución del portugués Vítor Constancio, cuyo mandato expira el 31 de mayo.

"El embajador de la Representación Permanente de España ante la UE [Pablo García-Berdoy] ya ha dirigido una carta al presidente del Eurogrupo, Mario Centeno, con la candidatura", asegura el Ejecutivo en un comunicado. Este miércoles terminaba el plazo para presentar las candidaturas, así que el Gobierno ha apurado hasta el último día para apuntar a quien, durante seis años, ha sido el responsable de la política económica del Gobierno.

La candidatura de Guindos contará con un rival de prestigio monetario: el gobernador del Banco Central Irlandés, Philip Lane. De momento es su único rival. Ambos tendrán que pasar una ronda de entrevistas a puerta cerrada el 14 de febrero en la comisión de Economía de la Eurocámara y cinco días más tarde el Eurogrupo designará un candidato que saldrá de esta dupla Lane-Guindos. El Ecofin lo ratificará oficialmente el 20 de febrero.

Y es aquí donde España tiene las de ganar, porque el mecanismo de elección de candidato por parte del Eurogrupo es la mayoría "cualificada". Es decir, se necesita el apoyo de 14 países que representen, al menos, al 65% de población. "Además se suele generar un consenso para que solo haya un candidato", ha dicho De Guindos en la rueda de prensa en al que ha explicado su candidatura.

El Gobierno entiende que la UE tiene una deuda representativa con España. Tras la marcha de Almunia como vicepresidente de la CE, el país —la cuarta economía de la eurozona— carece de puestos de responsabilidad. El intento de Guindos por liderar el Eurogrupo le salió rana en 2015. Tres años antes, Belén Romana y Antonio Sáinz de Vicuña también fracasaban en su asalto a la dirección general del MEDE y al Consejo del BCE, respectivamente. Lejos quedan aquellos años en los que Solana comandaba la política exterior, Solbes la económica y Borrell presídía el Parlamento Europeo.

"España va a conseguir este puesto"

"España va a conseguir este puesto", se ha mostrado convencido el ministro, que en principio contaría con el apoyo de Francia y Alemania. "Tanto el presidente Rajoy como yo mismo hemos recabado los apoyos suficientes para cumplir con una mayoría cualificada y existe una posibilidad muy clara de que la candiatura española salga adelante".

Si Guindos supera este primero escollo, debe pasar después audiencia pública tanto en el Parlamento Europeo —donde encontrará voces contrarias a su nombramiento por su condición de ministro, por ser hombre y no tener background monetario— como en el propio Consejo de Gobierno del BCE.

En todo caso, ambas consultas no serán vinculantes porque la decisión final no será ni de los eurodiputados ni del propio BCE... sino de los jefes de Gobierno de la UE, que certificarán el nombramiento en la Cumbre del 22 y 23 de marzo. "Si soy elegido por el Consejo, inmediatamente dimitiré [como ministro]", ha explicado De Guindos.

Hasta entonces y "en principio", según el ministro, seguirá al frente de la cartera económica. La duda ahora se le abre a Rajoy, que tendrá que decidir quién se hará cargo de la política ecónómica del país. "El presidente elegirá a la persona adecuada", se ha limitado a expresar De Guindos.

Su incorporación al BCE se formalizaría el 1 de junio, el día después de la marcha de Constancio. Ocuparía el cargo durante ocho años no renovables. Y cobraría en ese tiempo 320.688 euros al año, una retribución que quintuplica su actual salario como ministro de 73.650 euros anuales.

La oposición de izquierdas rechaza su nombramiento

"Es un magnífico candidato", ha expresado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en las redes sociales. "Aúna rigor, experiencia, fidelidad a los principios de la Unión". "Es un hombre de gran calidad, con el que siempre he trabajado muy bien", ha añadido poco después el comisario europeo Pierre Moscovici —de afiliación política socialista— durante la presentación de una previsiones económicas que han sido optimistas con España.

No es lo que opinan PSOE y Podemos, que consideran que el puesto debería ser para una mujer. "Es un desprecio a las mujeres de este país, no podemos entender que no haya mujeres con cualificación técnica suficiente, hay miles capacitadas para el puesto", ha lamentado la portavoz socialista en el Congreso, Margarita Robles, según reporta Ibón Uría. El partido morado ha sido aún más duro con el ministro. "Es una auténtica vergüenza", asegura su portavoz parlamentaria Irene Montero; "llevamos al BCE a un representante y siervo de los buitres financieros"

Guindos ha considerado "vital" la igualdad de género pero ha lanzado la pelota hacia delante y prefiere que se aborde en próximos relevos del BCE. "Hay cinco puestos ocupados por hombres que deben ser reemplazados en los próximos dos años. Ahora solo hay una consejera nominada por Alemania, pero cuando acabe este proceso de renovación habrá mas equilibrio".

La UE exige además para el cargo a "personas de prestigio y experiencia monetaria o bancaria". Y esa es la duda con Guindos que, a sus 58 años fue ministro con Rajoy, secretario económico de estado con Aznar, jefe financiero de PwC, presidente de Lehman Brothers para España y Portugal cuando estalló la crisis (y la entidad se declaró en bancarrota)... pero a diferencia de su rival irlandés, no tiene experiencia en asuntos monetarios.

"Lo importante es que el elegido defienda la independencia del BCE, pero eso ya lo garantizan sus mecanismos de funcionamiento y yo siempre la he defendido", ha justificado De Guindos ante los recelos de que su perfil sea político y no técnico.