Desfile militar del 14 de Julio en Francia
Vehículos de combate avanzan por la avenida de los Campos Elíseos, en París, durante el tradicional desfile militar del la Fiesta Nacional francesa, el 14 de julio de 2015. EFE

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha solicitado al Pentágono que organice un desfile militar en Washington similar al del Día de la Bastilla, la Fiesta Nacional de Francia, según informó este lunes el diario The Washington Post.

El portavoz del Pentágono Charlie Summers indicó que el proceso se encuentra aún en su "infancia". Fuentes del Departamento de Defensa explicaron que el presidente aseguró que quería un desfile "como el de Francia". "Esto está siendo desarrollado al nivel más alto dentro del Ejército", añadió.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, matizó en un comunicado que Trump ha solicitado al departamento que "explore" la idea. "El presidente Trump ha mostrado su increíble apoyo a aquellos que sirven a la patria arriesgando sus vidas cada día para mantener el país a salvo", afirmó.

Asimismo, Sanders destacó que el mandatario ha pedido al Pentágono que "explore la posibilidad de realizar una celebración en la cual los estadounidenses puedan mostrar su aprecio".

Trump se encontraba de visita en Francia el año pasado cuando tuvo lugar el Día de la Bastilla. Posteriormente, el magnate hizo alusión al desfile militar como "uno de los mejores desfiles" que ha visto nunca.

En septiembre, el presidente estadounidense indicó a su homólogo francés, Emmanuel Macron, que cuando volviese a Estados Unidos realizaría un desfile militar el 4 de julio, el día de la fiesta nacional estadounidense, en Washington.

Poco habitual

Estados Unidos no organiza un desfile militar a gran escala desde junio de 1991, después de ganar la primera Guerra del Golfo y con George Bush padre en la Casa Blanca. En esa ocasión, 8.800 militares desfilaron por el centro de Washington atrayendo a unos 200.000 espectadores, según The Washington Post.

De hecho, los desfiles militares a gran escala en Estados Unidos son poco habituales y reservados a celebraciones posbélicas. Los hubo después de la guerra civil estadounidense, en 1865; una vez finalizada la Primera Guerra Mundial en 1919 y también en 1946, después de la Segunda Guerra Mundial.

Cuando EE UU retiró sus tropas de Irak en 2011, el Gobierno de Barack Obama no quiso organizar un desfile porque la guerra de Afganistán seguía su curso y había vidas estadounidenses en peligro.

Tampoco los hubo después de las guerras en Corea y Vietnam, ya que Estados Unidos no salió vencedor de esos escenarios.