El ex presidente de Shanghai Electric Group, la mayor compañía china de producción de equipos industriales, Wang Chengming, fue condenado a muerte por malversación de fondos y soborno, ha informado la prensa estatal.

Se trata de la segunda condena a muerte por corrupción en una semana
Wang y otros directivos de Shanghai Electric fueron considerados culpables de haberse apropiado ilegalmente de 40 millones de dólares en negocios de compraventa de tierras en Shangai, según la sentencia del Tribunal Popular Intermedio de Changchun, en el noreste de China.

Los otros directivos condenados son Yan Jinbao y Lu Tianming, que recibieron respectivamente sentencias de cadena perpetua y 15 años de prisión.

Wang, también ex presidente de una importante empresa tecnológica nacional (Shanghai SVA), es uno de los empresarios de más alto rango que han sido condenados a la pena capital por las autoridades chinas, que en los últimos años han endurecido las sentencias para grandes casos de corrupción.

Es además la segunda condena a muerte de un alto cargo corrupto esta semana, después de que el jueves se anunciara la pena capital para el ex fiscal jefe y ex subdirector del Buró de Seguridad Pública de la municipalidad de Tianjin (norte), Li Baojin, acusado también de aceptar sobornos y malversar fondos públicos.

Funcionarios corruptos

La corrupción entre funcionarios comunistas y responsables de empresas estatales constituye uno de los principales motivos de descontento social, por lo que el Gobierno ha puesto en marcha diversas campañas anticorrupción en los últimos años para lavar la imagen del Partido Comunista.