Villancicos de pequeños para los mayores
Los niños de la guardería llevan más de seis años yendo al centro.(M. R.)

El espíritu de la Navidad llega hasta los más mayores encarnado en pastorcillos disfrazados.

Una treintena de niños de la guardería Los Azahares del Parque Cruz Conde visitaron ayer a los 35 mayores que diariamente acuden al centro de día de la Cruz Roja.

Melchor, Gaspar, Baltasar, San José, la Virgen María y un niño Jesús de juguete fueron, entre decenas de pastorcillos y angelitos, los encargados de sacar una sonrisa a los abuelos del centro. Este fue el caso de Rafaela Primo, una viuda de 70 años, que miraba maravillada a los críos mientras sonreía y se divertía con sus representaciones teatrales y villancicos.

Primo afirma que es la más escandalosa del centro, y que «hasta las más gruñonas y ariscas» sonríen cuando los niños (de tres a seis años) cantan e interpretan el pasaje del nacimiento de Jesús o el de las lavanderas, sobre todo, cuando exclaman: «¡Como no tenemos lavadora... frota que frota!»