Sevilla dejará por fin de dar  la espalda a su río. Tras muchas décadas de abandono, la restauración de las orillas de la dársena avanza a muy buen ritmo. Con ella concluirán los trabajos que permitirán pasear por su ribera desde más allá del Alamillo hasta el nuevo acuario que están levantando en el viejo, pero ya renovado, muelle de las Delicias.

Ya han empezado las obras para remodelar el tramo que quedaba, el del muelle de Nueva York, entre el de las Delicias y el Paseo Alcalde Marqués de Contadero. Se convertirá en un jardín adornado por 11.076 árboles que darán sombra al paseo verde.

La idea es que el nuevo paseo verde conecte el parque de María Luisa, los jardines del Prado, del Cristina y del Líbano con el río, creando un gran parque fluvial.

Esta nueva zona verde y ajardinada de Sevilla incluirá dos miradores sobre el Guadalquivir, el Balcón del Cristina y el Balcón de María Luisa, y otras dos plataformas de 700 m2 cada una sobre la lámina del agua para la instalación de restaurantes.

San Jerónimo

Confederación Hidrográfica y Ayuntamiento también intervendrán a mediados de enero al otro extremo de la dársena, junto a la Corta de San Jerónimo. Una gran plataforma de cuatro metros de ancho y más de 200 de longitud hará de pasarela sobre el río para unir el parque de San Jerónimo con el del Alamillo.

Una vez que acaben ambos proyectos, a finales del año que viene, según asegura la Confederación, sevillanos y turistas podrán pasear a lo largo de ocho kilómetros por esta ribera del Guadalquivir  sin tener que subir a ninguna de las avenidas de la ciudad que discurren junto al río.

Y en la otra orilla...

Justo enfrente, en la otra orilla del Guadalquivir, también se pondrán manos a la obra.

Tras quince años de dejadez y abandono, al fin comenzará las restauraciones del Jardín Americano y del Jardín del Guadalquivir, un legado de la Expo 92 que desde entonces nadie ha tocado. Así, la delegación de Medio Ambiente y la Confederación Hidrográfica comenzarán en enero a recuperar esta dársena que abarca desde el puente de Cristo de la Expiración hasta el puente de la Barqueta. Las obras durarán hasta el verano de 2009. El proyecto incluye la creación de un centro de educación ambiental dentro del pabellón de la Naturaleza. A él acudirán, entre otros, escolares con el objetivo final de inculcarles valores de respeto a la naturaleza.