Entre los muchos anuncios y tráilers que se presentan en la Super Bowl, este año ha destacado el de The Cloverfield Paradox, no por espectacular e inesperado sino porque ha sentado un nuevo precedente, el anuncio de una película y su estreno inmediato.

Es decir, anoche, Netflix dio a conocer el primer adelanto del filme con un tráiler, en realidad bastante convencional, de esta tercera entrega de la saga Cloverfield, producida por J.J. Abrams. Pues bien, solo unas horas después, la película ya está disponible en la plataforma de vídeo.

De este modo, con esta innovadora estrategia, Netflix ha logrado captar la atención mediática en medio de tráilers y anuncios mucho más potentes como Jurassic World 2.

Además, con esta idea se mantiene la originalidad que ha rodeado siempre a la promoción de esta franquicia: Monstruoso se promocionó a base de virales (en una época en la que aún no se hablaba de virales y la fiebre Perdidos estaba en su máximo apogeo) y Calle Cloverfield 10 comenzó con un título de despiste, Valencia, y mantuvo su conexión con Monstruoso oculta casi hasta el final.

Esta tercera entrega sitúa la acción diez años después de los sucesos de las otras dos películas. La sinopsis resume el argumento del siguiente modo: "En un futuro cercano, una crisis energética amenaza a la raza humana. Astronautas de todo el mundo se reúnen en una estación espacial para probar una tecnología experimental, pero los resultados no son los esperados, y el equipo queda aislado luchando por su supervivencia".