Jordi Évole en un momento de Salvados
Jordi Évole en un momento de Salvados La Sexta

Animales maltratados y moribundos en las grandes granjas de explotación intensiva; controles que aparentemente sirven de poco; trabajadores explotados en los mataderos... Como ya era de esperar, el retrato que el programa Salvados ha hecho de la industria de la carne del cerdo en España no deja en buen lugar a una industria que, en pleno auge, ha conseguido situarse en el cuarto puesto a nivel mundial.

Y es que las optimistas cifras económicas de este sector chocan con otros datos que no siempre son tan conocidos. Empezando por el sacrificio de casi 50 millones de cerdos al año en España, a los que habría que sumar -según se denunció durante el programa- los 6 millones que mueren en las granjas. Unos datos que evidencian, no sólo las dimensiones del negocio, sino también su carácter intensivo y los consiguientes problemas que ello acarrea para el bienestar de los animales.

Según señala el programa, los controles de las instuciones competentes parecen incapaces de asegurar las buenas condiciones de los animales en las granjas, a la vista de las duras imágenes mostradas en el interior de una granja de cerdos en Murcia, proveedora de El Pozo.

Allí, animales heridos y con deformidades conviven con otros muertos, a los que acaban por comerse. Unas escenas rodadas junto a miembros de la ONG Igualdad Animal tras acceder a las instalaciones de noche y sin autorización porque, según explicó el propio Évole, ninguna empresa accedió a dejarles grabar en el interior de las granjas.

Según los responsables de la Región de Murcia entrevistados, se trata de casos aislados que no representan el estado ni las condiciones de las 1.500 granjas de esta comunidad.

Explotación laboral

Las condiciones laborales de los trabajadores en el matadero de la empresa The Gourmet Pig (Vic, Barcelona)  ha sido otro de los puntos polémicos abordados por el programa esta semana. Según denuncian los representantes sindicales, muchos de ellos son contratados como falsos cooperativistas, lo que permite a la empresa reducir los derechos laborales de estos trabajadores, la mayoría inmigrantes.

Curiosamente, y pese a las repetidas denuncias contra las condiciones laborales que impone la compañía, el director de esta empresa, propiedad de Grupo Jorge, recibía recientemente el premio al directivo aragonés del año concedido por AEDA, Asociación de Directivos de Aragón.

Consumir menos carne y más proteína vegetal, y apostar por la producción ecológica, aunque eso suponga aumentar el precio, son las únicas formas de cambiar las cosas, ha asegurado Florent Marcellesi, eurodiputado de Equo.

El uso masivo de antibióticos en las granjas de cerdos, así como las consecuencias que para la salud tiene el consumo de esta carne, ha sido otro de los puntos denunciados por Évole en un programa que, sin duda, dará mucho que hablar, y que pone en jaque la imagen de una de las industrias más poderosas del país.