Valdemar se convierte de esta manera en la única bodega española que ofrece enoturismo inclusivo y accesible. Permite desde este año la asistencia a visitantes con discapacidad cognitiva, auditiva, visual, física y orgánica.

Esta transformación se ha llevado a cabo creando rampas y accesos adecuados, cambiando parte del mobiliario, para evitar barreras de movilidad. Desde ahora las señales del recinto son más intuitivas y hay plazas de aparcamiento reservadas para facilitar la accesibilidad.

Ana Martínez Bujanda, directora de Marketing y Comunicación de Bodegas Valdemar, ha señalado que "los primeros visitantes con discapacidad que han acudido a nuestra bodega han sentido la independencia de realizar un plan de ocio solos y de manera completamente interactiva, según nos han contado tras la experiencia".

Hay que subrayar que Valdemar ha sido distinguida con el certificado que le acredita como bodega inclusiva por parte de la empresa 'Equalitas Vitae', especialista en el turismo accesible.Entre sus mejoras, la bodega incorpora un video de introducción traducido al lenguaje internacional de signos, interpretación de la visita en lengua de signos mediante códigos QR, destinados a visitantes sin capacidad auditiva, y un folleto de lectura fácil en braille para personas con discapacidad cognitiva.

Además, cuenta con traducción al braille de las etiquetas de los vinos disponibles en la tienda, pictogramas de lectura fácil para garantizar la compresión, un video de catas en lengua de signos y una página web de enoturismo diseñada para ser accesible.

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