El conductor que en mayo de 2016 arrolló mortalmente a la altura de El Montico (Valladolid) a un motorista de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y vecino de Tordesillas cuando escoltaba a un camión articulado que había sufrido una avería se enfrenta a una posible condena de entre quince meses y dos años y medio de prisión, según las peticiones respectivas de las acusaciones pública y particular.

El autor del atropello, G.O.C, trabajador de la mercantil Minicentral Hidroeléctrica Herreros S.L, figura como imputado por un delito de homicidio por imprudencia grave y, amén de las referidas penas privativas de libertad, podría ser privado del derecho a conducir por espacio de entre tres años y tres años y medio, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

En concepto de responsabilidad civil, las acusaciones interesan que el procesado, como responsable directo y la mercantil Minicentral Hidroeléctrica Herreros S.L como subsidiaria, indemnicen a la viuda, sus cuatro hijos y a los siete hermanos del agente fallecido con cantidades que superan los 500.000 euros.

El juicio se celebrará el próximo mes de marzo y en él se reproducirá el trágico siniestro registrado sobre las 17.00 horas del 18 de mayo de 2016 a la altura de El Montico y la salida de acceso a la localidad de San Miguel del Pino, en el kilómetro 146 de la autovía A-62(Burgos-Portugal) cuando el motorista de la Guardia Civil de Tráfico Dionisio A.N. circulaba detrás de un vehículo articulado portugués que arrastraba un semirrelmolque y transitaba por el carril derecho y parte del arcén a una velocidad muy reducida tras haber sufrido el reventón de un neumático.

DISTRAÍDO POR SOMNOLENCIA

Fue en ese instante cuando la motocicleta BMW del guardia civil, de 55 años, fue alcanzada por un Lan-Rover Discovery Sport, propiedad de Minicentral Hidroeléctrica Herreros SL, cuyo conductor, G.O.C, circulaba a una velocidad de 136 kilómetros hora en sentido Burgos "sin prestar la atención necesaria" al sufrir una distracción por somnolencia.

De hecho, los acusadores, para mostrar la desatención del conductor, quien arrojó una tasa de 0,18 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, destacan que la víctima circulaba con las luces prioritarias, así como con las de emergencia mediante el funcionamiento simultáneo de los intermitentes, a lo que se suma el hecho de que el camión articulado llevaba las luces de cruce y de emergencia accionadas.

La familia del agente, al margen de la vía penal, ha interpuesto un recurso ante la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional para lograr que su fallecimiento en acto de servicio sea reconocido con la Cruz al Mérito de la Guardia Civil con distintivo rojo, que está pensionada para la viuda, en lugar de la condecoración con distinto blanco recibida.

Consulta aquí más noticias de Valladolid.