Las decenas de miles de inmigrantes que viven en Zaragoza se suman estos días a la celebración de la Navidad. Lo hacen con sus propias tradiciones, muy parecidas a las nuestras, aunque con menos gastos y más sentido religoso.

Cena familiar, misa de gallo y reunión entre amigos en casa. Es la receta de la Nochebuena para las familias latinoamericanas, para las que el 24 es el día central de las fiestas, que celebran con belenes y abetos navideños.

«Es tiempo para estar en familia y entre amigos, aunque resulta triste estar tan lejos de casa», comenta José, un boliviano que lleva casi 40 años en Zaragoza. Reconoce que viven la Navidad como cualquier familia de aquí, aunque vigilando más el presupuesto.

«Cobramos sueldos bajos e intentamos gastar lo menos posible», explica.

Los rumanos, ortodoxos,  no ponen el belén ni celebran el día de Reyes. En su caso, es San Nicolás el que, el 24 de diciembre, llega cargado de regalos. «Aquí se vive menos la Navidad. En Rumanía, la gente sale más a cantar villancicos por las calles», comenta Ángela.

Algo parecido piensan los polacos. «Muchos intentan volver a Polonia por Navidad porque allí la fiesta es menos comercial y más solemne», comenta Grazina.

Los chinos también se suman a la celebraciones aunque para ellos la Navidad no tiene un significado religioso. «Nos gusta hacer una cena especial, en casa, con platos chinos y españoles. Algunas familias incluso decoran sus casas con árboles navideños», explica Huang.

Menús multiculturales

En Polonia, nada de carne: Sopa, remolacha con ravioli y pescado, además de pasteles, son los platos típicos de la cena de Nochebuena. El menú tradicional está compuesto por 12 platos (uno por cada apóstol) y la cena empieza cuando sale la primera estrella.

El cerdo triunfa en los hogares cubanos y rumanos: Cerdo asado, arroz con gris (salsa de frijoles) y ensalada con yuca y batata son la base de la cena para los cubanos. Los rumanos prefieren farmate (carne picada y arroz envuelto en hoja de col) y embutidos caseros.

Los bolivianos, con cordero: El plato típico es la picana de Navidad, un guiso con cordero, pollo, patatas y arroz. Cenan pronto, porque a las 23.30 horas los niños tienen que estar acostados, para esperar el nacimiento del Niño Jesús.