Debió pensar que un coche en llamas pasaría como uno más en la noche valenciana, violentada a menudo por incendios de vehículos (no en vano, este año han ardido más de 250).

Con esta idea en la cabeza, cogió el coche de su mujer y condujo durante más de siete horas desde Sevilla hasta la capital del Turia (672 kilómetros). Una vez aquí, supuestamente le prendió fuego con la intención de cobrar el seguro antiincendios que tenían contratado.

Sus planes se dieron de bruces con la Policía Nacional, pues los agentes lo detuvieron. Fueron tirando del hilo y, al final, descubrieron que el presunto autor de los hechos, un hombre de origen colombiano de 34 años, era el propio conductor, esposo de la propietaria del vehículo, un Seat Altea, que ardió la madrugada del martes. Eligió Valencia, según sospecha la Policía Nacional, porque se enteró de los numerosos incendios de coches que hay aquí.

Otro caso, pero con Maserati

Un chico de 24 años de familia bien también fue arrestado en Valencia por presuntamente quemar su descapotable, un Maserati, para cobrar 48.000 euros del seguro. Este incendio fue en octubre, en la calle Serpis. En aquel caso, los agentes de la Brigada de Información de la Policía Nacional dieron con él gracias a la ayuda de testigos que lo vieron huir en otro automóvil.