La construcción de viviendas disminuirá un 3,5% en el año 2008, lo que restará tres décimas al crecimiento de la economía española (hasta el 2,6%) y provocará la pérdida de 90.000 empleos en el sector. Así se desprende de un informe sobre la situación inmobiliaria elaborado por el BBVA, que prevé que los puestos de trabajo destruidos asciendan a un total de 250.000 en 2009.

Así, la entidad estima que, frente a las casi 700.000 nuevas viviendas que se empezaron a construir este año, el próximo lo hagan no más de 500.000. Esto supondrá, en palabras del economista jefe del Servicio de estudios del BBVA, José Luis Escrivá, el descenso «más intenso observado en la historia reciente» en el ritmo de construcción.

La clave de este freno, según el informe, es la caída de la demanda de viviendas como consecuencia del encarecimiento y el endurecimiento de las condiciones de financiación.

Estancamiento de los precios

En el capítulo del precio de los pisos, el BBVA estima que «la gradual desaceleración» de oferta y demanda se traducirá en que la subida del 5,4% con que cerrará este año se reducirá hasta un incremento del 1,4% o nulo en 2008. El informe también prevé un cese de las tensiones en lo referente a la liquidez a finales de 2008, con el consiguiente descenso del euríbor.