Caixabank y Sabadell
Sedes de los bancos Caixabank y Sabadell AGENCIAS

El Grupo CaixaBank ha cerrado 2017 con el mejor resultado anual de su historia, al obtener un beneficio neto de 1.684 millones de euros, casi un 61% más que en 2016, tras la integración del banco portugués BPI.

De hecho, la contribución de BPI a las cuentas de la entidad ha sido limitada, de 176 millones de euros, por lo que este crecimiento se ha debido, principalmente, al mejor resultado de CaixaBank en España, que ha alcanzado los 1.508 millones, un 44,1% más que el año anterior.

En un contexto de tipos de interés en mínimos, el margen de intereses —el negocio puramente bancario que mide lo que se gana por prestar dinero y lo que se paga por tenerlo depositado— ha ascendido a 4.746 millones de euros, un 14,2% más, impulsado por la incorporación de BPI, que ha aportado más del 9% de crecimiento. Los ingresos por comisiones se han situado en 2.499 millones de euros, un 19,5% más.

En CaixaBank, los depositos se han incrementado un 3,5% en el conjunto del año (+10.600 millones) y registrado una ligera bajada del 0,2% (unos 700 millones de euros) en el último trimestre del año que ha estado marcado por la crisis política en Cataluña, que llevó a la entidad a trasladar su sede social a Valencia, donde hoy ha presentado los resultados anuales.

El presidente de CaixaBank, Jordi Gual, ha destacado este viernes que los resultados han sido "magníficos" aunque ha admitido que ha sido un año con momentos difíciles en los que han "tenido que hacer frente a circunstancias complejas".

Para CaixaBank, esos 700 millones son una cifra "absolutamente inmaterial" si se compara con el crecimiento experimentado en el conjunto del año, de 10.600 millones. "En octubre tuvimos unas salidas moderadas de recursos de clientes y el nivel de preocupación creciente nos llevó a cambiar de sede", ha explicado el consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortázar, que "la situación actual es de absoluta normalidad".

El presidente del banco ha remarcado que "en ningún caso hubo sobre-reacción" cuando decidió mover su sede a Valencia. Admite  que "pudo haber algunos clientes a quienes esta decisión les disgustó desde la perspectiva emocional", pero ha insistido en que la obligación fundamental de una entidad financiera es "garantizar en todo momento el acceso a la liquidez del BCE" y que esto se garantizaba sólo con el cambio de sede.

Sabadell también aumenta sus ganancias

El otro gran banco de origen catalán, Banco Sabadell, ganó 801,5 millones un 12,8% más que en 2016. La entidad que preside Josep Oliu presenta un margen de intereses de 3.802,4 millones, un 0,9% menos, si bien las comisiones netas crecieron un 6,5% y sumaron 1.223,4 millones.

El banco catalán, que en octubre acordó trasladar su sede social y fiscal a Alicante, presenta una cifra total de depósitos a cierre del ejercicio de 2017 de 1.200 millones de euros, por encima de su nivel a cierre de septiembre, antes de la celebración del referéndum independentista en Cataluña. Y Oliu asegura que la fuga de depósitos que experimentó Banco Sabadell a raíz de laquello se ha recuperado "totalmente".

El presidente del banco expresa que "más que un boicot", lo que sucedió fue una situación de "nerviosismo". "La inquietud de los hechos provocaba que había gente que intentase asegurar sus depósitos", ha señalado. Para el principal responsable de Sabadell, la formación de un nuevo Gobierno en Cataluña dentro del marco institucional, independientemente del partido político que lo componga, sería "positivo" para la economía.

"No me siento exiliado y el banco tampoco, lo sentiría si tuviera que vivir fuera de España", ha indicadoOliu, que se siente "muy cómodo" tanto en Alicante, donde está la sede social de la entidad, como en Barcelona, donde se encuentra la sede operativa principal, y en Madrid, donde se ubica el gabinete de presidencia, según ha explicado.