Un contestador automático atiende a la mayoría de los clientes de Iberdrola cuando tienen una avería, por lo que no tienen la posibilidad de reclamar si se produce un corte de luz, ni de avisar de dónde se produce. Una voz grabada informa de las incidencias de las que tiene ya constancia la compañía, que pueden no coincidir con las del usuario que llama, y añade que «trabajan para arreglar las averías». Anteayer, varios apagones en la provincia dejaron unas horas sin luz a más de 9.000 abonados, en su mayoría viviendas y comercios, que se suman a los más de 11.000 afectados a principios de semana en Alicante, Alcoi y Orihuela.