Los dos últimos días de clase del trimestre ya no despiertan la euforia colectiva de años atrás entre los adolescentes de la región. El tradicional botellón de la Plaza Mayor, que se celebraba cada mediodía antes de las vacaciones de Navidad, ha dado paso a planes más tranquilos.

Entre el dispositivo policial que, desde hace varios cursos, vigila que nadie meta alcohol en la Plaza Mayor y la intensa lluvia de ayer, los alumnos prefirieron ir «por las notas y directos a casa», comentaron ayer varios corrillos de alumnos a 20 minutos.

Además del centro, la plaza del Dos de Mayo y los distritos de Moncloa y Ciudad Universitaria estarán vigilados por agentes «que desarrollarán una labor preventiva, porque, afortunadamente, los últimos años han transcurrido con normalidad», según el Ayuntamiento de Madrid.

Adiós a la ‘huevada’

Otra de las tradiciones que se va perdiendo es la tirada de huevos que cada diciembre hacen los alumnos del instituto Ramiro de Maeztu contra el colegio vecino La Salle Maravillas. Para evitar la huevada, en la que hace dos años un chico resultó herido grave, y por segundo año consecutivo, la dirección del Ramiro decidió llevarse de excursión a los alumnos de 3.º y 4.º de la ESO y los de 1.º y 2.º de Bachillerato a Faunia (el año pasado fueron a Cuenca). El resto de alumnos sólo pudieron entrar y salir del centro a las 9.00 y las 14.00 h. Para hoy se han organizado «conciertos y actividades lúdicas», informaron desde el Ramiro.

Dos formas de celebrar el fin de curso

«Pasaremos el día haciendo compras»

Clara y Laura han quedado a la salida de clase con sus amigos. Acaban de recibir las notas y «nos vamos a casa porque esta tarde queremos ir de compras aprovechando que no tenemos clase». Las dos han entrado nuevas este año al instituto y «no estamos al corriente del botellón en la Plaza Mayor; saldremos mañana (hoy) como cada fin de semana».

«Nunca hemos ido a beber a la plaza mayor»

Alejandro y su tocayo tuvieron ayer su último día de clase del trimestre. Para celebrar el fin de curso no tienen pensado hacer «nada especial». Aseguran que «nunca hemos ido a la Plaza Mayor a beber; no sabíamos que la gente cuando daban las vacaciones aprovechaba para hacer botellón por el centro». «Nos iremos de fiesta como otros viernes».