Imagen de una patera de inmigrantes cerca de Libia.
Imagen de una patera de inmigrantes cerca de Libia. EFE / Sascha Jonack

Al menos 90 inmigrantes han muerto este viernes frente a Libia tras volcar la embarcación en la que viajaban, según ha informado la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

La responsable de la OIM en el país, Olivia Headon, ha asegurado que diez cadáveres han llegado a la costa, dos de ciudadanos libios y el resto paquistaníes. Otras dos personas han logrado sobrevivir y han llegado a nado. Una tercera ha sido rescatada.

Horas más tarde, el Gobierno de Pakistán confirmó la muerte de al menos 13 ciudadanos con la nacionalidad que fueron identificados por los documentos que portaban o distintos testimonios.

Además, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Mohamed Faisal, indicó que encontraron los documentos de otros cincos nacionales de Pakistán, pero no sus cadáveres, por lo que la cifra total de muertos podría aumentar. "La embajada de Pakistán está trabajando las 24 horas", sentenció.

El suceso ha ocurrido frente a la costa de Zuwara (noroeste) donde, por causas aún desconocidas, el bote naufragó, según han contado los supervivientes a los funcionarios de la OIM.

Según Headon, se sospecha que la mayoría de los ocupantes del barco procedían de Pakistán.

Aumento de los inmigrantes paquistaníes

Headon ha especificado además que en 2017 fueron rescatados o interceptados en el mar 29 libios, aunque la cifra real es seguramente mayor. Pero es sobre todo el número de paquistaníes que tratan de cruzar el Mediterráneo para alcanzar costas europeas el que ha aumentado considerablemente en los últimos meses.

En todo el año pasado, llegaron por mar desde Libia a Italia 3.138 inmigrantes paquistaníes, por lo que ocupaban el décimo tercer puesto en la lista general de llegadas a este país, adonde arribaron 119.369 refugiados y migrantes.

No obstante, solo en enero de 2018 un total de 240 paquistaníes hicieron la travesía, cuando en el mismo mes del año pasado fueron solo nueve. Según los registros de la OIM, no hubo el año pasado ninguna muerte confirmada de paquistaníes y libios en el Mediterráneo.