Bachar Al Assad
El presidente sirio, Bachar Al Assad, en el Parlamento en Damasco, en 2012. SYRIAN NEWS / EFE

El Gobierno sirio de Bachar al Asad podría estar desarrollando nuevos tipos de armas químicas, según afirmaron este jueves altos cargos estadounidenses, que aseguraron que el presidente estadounidense, Donald Trump, está preparado para ordenar cualquier acción militar contra el régimen sirio, si fuera necesario.

Siria llegó a un acuerdo en 2014 con Estados Unidos y Rusia por el cual se comprometió a entregar todo su arsenal tóxico a la ONU para su destrucción. Al Asad sostiene que se desprendió de todas las armas químicas, pero desde entonces tanto Washington como Naciones Unidas le han acusado de realizar ataques de este tipo.

En concreto, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) y la ONU han acusado al Gobierno sirio del ataque con gas sarín perpetrado el pasado 4 de abril en la localidad de Jan Sheijún, en la provincia de Idlib, un bastión opositor, que dejó cerca de cien muertos.

Fuentes consultadas por Reuters indicaron que desde el ataque en Jan Sheijún el régimen de Al Asad ha seguido usando armas químicas en pequeñas cantidades y sus características sugieren que Siria estaría desarrollando nuevos tipos y nuevos métodos para liberar los agentes tóxicos que dificultarían rastrear su origen.

El ataque contra Jan Sheijún provocó una rápida respuesta del Gobierno de Trump, que bombardeó desde el aire la base aérea de Shayrat. "Nos reservamos el derecho a usar la fuerza militar para prevenir el uso de armas químicas", dijo una de las fuentes.

Los informantes advirtieron de que, si la comunidad internacional sigue sin actuar frente a los ataques químicos en Siria, Al Asad podría aumentar sus arsenales y utilizarlos en otros países, llegando incluso "hasta las costas estadounidenses". Las fuentes acusaron también a los terroristas de Estado Islámico de usar gas mostaza y gas cloro y de utilizar armas convencionales para liberarlos.