Cáncer de mama
Cáncer de mama U.S. FEDERAL GOVERNMENT

Con 14 millones de casos diagnosticados al año, el Día Mundial Contra el Cáncer nos recordó ayer que la incidencia de la enfermedad va en aumento: se prevé que en 2030 la cifra se eleve a 22 millones

Uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres padecerán este problema en algún momento de su vida, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), pero afortunadamente aún podemos hacer algo para frenar esta estadística y prevenir varios tipos de tumores.

En función del sexo, la edad, el estilo de vida y las herencias genéticas de cada persona, y con la ayuda de los datos del observatorio de la Asociación Española Contra el Cáncer, marcamos los perfiles en mayor riesgo de contraer esta enfermedad, para que las revisiones y cambios en los malos hábitos y la alimentación lleguen a tiempo.

No obstante, la secretaria científica de la SEOM Aitana Calvo recuerda que todas estas recomendaciones son orientativas, cada paciente puede requerir diferentes procedimientos, y debe ser orientado por su médico en su caso particular.

El cáncer en niños y adolescentes

Aunque suponen un bajo porcentaje de diagnósticos al año (un 0,41%, lo que equivale a unos 931 nuevos casos), esta enfermedad también afecta a los más pequeños (entre 0 y 14 años) con tumores muy concretos e infrecuentes, para los que no existen programas de detección precoz. Se detectan por síntomas y otras señales inespecíficas, como dolores persistentes o cansancio.

Son muy agresivos y rápidamente progresivos, se trata de tumores hematológicos como la leucemia, el linfoma, sarcoma o de tumores óseos o cerebrales. También son los que sufren hombres y mujeres jóvenes de entre 15 y 39 años (un 3,37% de los nuevos diagnósticos anuales). Como no se conoce forma concreta de evitarlos, lo único que está al alcance de los chicos y chicas a esta edad es mantener una buena alimentación y evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol para contribuir a disminuir los riesgos de padecer otro tipo de cáncer en un futuro. 

Mujeres jóvenes

Cada año se diagnostican 4.820 tumores en mujeres jóvenes, de entre 15-39 años de edad, una cifra que supera considerablemente la de los hombres de esa misma franja, 2.874.

La razón, según la también oncóloga del Hospital Gregorio Marañón Aitana Calvo, es el diagnóstico temprano del cáncer de mama. Hay un porcentaje importante de mujeres a las que se les detecta esta enfermedad a edades tempranas. Para evitarla, una de las recomendaciones de la AECC es tener hijos antes de los 30 años y optar por la lactancia materna siempre que sea posible, ya que amamantar al bebé con esta leche disminuye los riesgos de padecer la enfermedad.

En este cáncer es importante tener en cuenta la historia familiar y personal de la paciente, pero en pacientes con riesgo normal suele recomendarse la autoexploración mamaria a partir de los 25 años. En mujeres con factores de riesgo se reduce la edad a la que se inicia el seguimiento, según la experta.

Una de las medidas fundamentales que se deben tomar en la adolescencia es la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH). Esta prevención se realiza en niñas de 14 años y supone, junto a la citología vaginal (recomendada cada 3 años a partir de los 21) la forma definitiva para evitar sufrir un cáncer de cuello de útero.

Sin embargo, las mujeres no vacunadas que utilizan la píldora como método anticonceptivo tienen más riesgos de contraer este tipo de cáncer, ya que el VPH se transmite en las relaciones sexuales, y este tipo de tratamiento solo protege de un embarazo pero no de enfermedades de transmisión sexual, para las que se aconsejan métodos de barrera como el preservativo.

Con respecto a la creencia de que los tratamientos hormonales -como la píldora o algunas pastillas para tratar la menopausia- son factores de riesgo en sí mismos para contraer algún otro tipo de cáncer, la oncóloga incide en que “la terapia hormonal por sí sola tiene muy poco riesgo de generar esta enfermedad, son muy pocos casos de una población importante los que se han dado”. “No se puede recomendar genéricamente a las mujeres que no la tomen si no la necesitan, porque hay que consultar caso por caso, viendo la situación global de la paciente, el riesgo variará”, explica.

Mujeres de más de 50 años

El cáncer de mama sigue siendo el más detectado cada año entre las pacientes femeninas, en un 29% de los casos. La buena noticia es que 8 de cada 10 diagnosticadas están libres de la enfermedad a los 5 años de ser tratadas. A partir de los 50 años, el riesgo de contraerlo se incrementa, por lo que se recomienda la autoexploración y acudir al médico ante la mínima sospecha de un bulto en el pecho. Realizarse una mamografía anual a partir de los 40 es muy importante, ya que ha demostrado una alta eficacia en el diagnóstico precoz.

El cáncer de ovarios supone un gran problema en cuanto a su prevención, ya que no se conocen las causas que provocan los tumores y no se pueden aconsejar pautas para evitarlos. Su diagnóstico es difícil, ya que en la mayoría de ocasiones los síntomas son muy inespecíficos o inapreciables, y no se consigue identificar la enfermedad hasta que ya está en un estado avanzado. Por este motivo, es importante que las mujeres a partir de sufrir la menopausia presten especial atención a síntomas como peso o dolor en el abdomen bajo o hinchazón abdominal leve. Someterse a ecografías y revisiones de forma habitual y a determinados análisis de sangre puede ayudar a diagnosticar el cáncer de ovario en momentos iniciales de su desarrollo.

Hombres de más de 50 años

El tipo de tumor más común en hombres que superan los 50 años es el de próstata, se registran hasta 30.076 nuevos diagnósticos cada año. La oncóloga Calvo explica que se trata de un tumor lentamente progresivo que, sumado a que suele aparecer en hombres de edades avanzadas, puede provocar casos que nunca sean detectados y en los que el paciente incluso acabe muriendo de otra circunstancia que no tenga que ver con esa enfermedad. 

Por este motivo, se debe valorar en función de la edad y las circunstancias del paciente si se va a tratar el cáncer o no, ya que no todos requieren tratamiento. No se conocen las causas que lo producen, por lo que no se puede hacer nada por evitarlo, pero sí se debe atender a los síntomas urinarios de posible alarma (micción frecuente y en pequeñas cantidades), y revisarse con frecuencia anual si se cuenta con más de 50 años para conseguir un diagnóstico temprano. 

El de próstata es el único cáncer exclusivo de hombres, pero hay varios tipos de tumores que se dan mucho más en varones que en mujeres debido a hábitos culturales adquiridos como un mayor consumo de tabaco y alcohol. El caso más flagrante es el del cáncer de pulmón, que supone un 17% de los tumores detectados a hombres -y un 6% en mujeres, ya que ellas han comenzado a fumar más tarde-. Además, supone el mayor riesgo para la comunidad oncológica, ya que solo el 12,3% de sus pacientes están vivos 5 años después del diagnóstico, una de las peores cifras, siendo un cáncer que se puede prevenir. 

"Suele aparecer a partir de los 50 años, aunque hay casos en población más joven, no es frecuente en menores de 40-45 años, siendo la incidencia más frecuente a partir de los 65", explica la doctora. La AECC es clara: la mejor forma de reducir el riesgo de padecerlo es dejar de fumar, pero también este remedio es útil para evitar muchos otros tipos de cáncer, como el de cabeza y cuello, esófago, páncreas, colon, etc. 

El de vejiga es otro ejemplo en el que influye mucho el consumo de tabaco, y por este motivo de nuevo vuelve a afectar más a los hombres (12.300 nuevos casos en varones frente a 2.300 en mujeres). 

Ambos sexos en edad adulta o avanzada

Uno de los tipos de tumores más comunes entre mujeres y hombres por igual es el cáncer de colon, que supone un 15% de los nuevos casos diagnosticados. El riesgo estándar de esta enfermedad está a partir de los 50 años para los dos sexos, y se puede detectar mediante una colonoscopia o por sangre oculta en las heces. En este caso, los antecedentes familiares también son importantes, y si existe algún síndrome familiar asociado a tumores, presencia de pólipos de alto riesgo o una enfermedad inflamatoria intestinal, el control deberá realizarse antes.

La mitad de los pacientes que sufren cáncer de colon sobrevive a los 5 años del diagnóstico, pero nuestra actuación preventiva contra este tumor maligno puede mejorar mucho la supervivencia. Por ejemplo, manteniendo una dieta mediterránea (verduras, hortalizas, legumbres, fruta, aceite de oliva, poca carne y mucho pescado) se reduce el riesgo de padecerlo, especialmente si la asociamos a un ejercicio físico adecuado, adaptado a las condiciones personales, según recomienda la AECC.

Este consejo es útil para evitar hasta ocho tipo de tumores, ya que la obesidad y el sobrepeso son importantes factores de riesgo

Con el envejecimiento, otro de los riesgos que encontramos es el de padecer cáncer de piel. La edad promedio del paciente de riesgo de padecer una enfermedad de este tipo como el melanoma son los 63 años, pero también es común en personas jóvenes, incluso menores de 30. 

Contra este tipo, lo más eficaz que podemos hacer es protegernos del sol adaptándonos a nuestro tono de piel, pero nunca usar cremas inferiores al factor 20. Incrementar la protección en niños y para pieles blancas con pecas, y notomar el sol en las horas centrales del día. En el caso de que aparezca un lunar o mancha en la piel que se modifique en tamaño y color y empiece a molestar, acudir al médico para que lo analice y lo extirpe si lo considera oportuno.