comediants entre príncipes  y sirvientas
Comediants aporta una explosión de color a la escenografía de La Cenerentola (Brett Coomer).
Muy cerca del tradicional cuento de la doncella marginada que conoce a su príncipe azul, La Cenerentola, de Gioachino Rossini, nos presenta una historia tan antigua como atractiva para el gran público, amante o no de la ópera.

En el decadente castillo de Don Magnifico, personaje vanidoso y cruel, Angelina sufre el injusto trato que le dispensan tanto el noble como sus dos hijas.

Pero la vida de la Cenerentola, apodo por el que  todo el mundo la conoce, cambiará cuando conozca al príncipe Don Ramiro quien, haciéndose pasar por un mendigo, saldrá a buscar a la mujer de su vida. Y la acabará encontrando.

Este drama jocoso creado en dos actos se estrenó en la ciudad de Roma en el año 1817 y disfrutó de un notable éxito que la llevó a recorrer el resto de Europa, aparte de Italia, y también el continente americano.

En el año siguiente del estreno, en 1818, llegaría a Barcelona. Aquí se interpretó por primera vez en el Teatre de la Santa Creu y, años más tarde, en 1854, la recibiría el escenario del Liceu, que ahora vuelve a recuperar esta pieza lírica bajo la dirección escénica del director de la ecléctica compañía teatral catalana Comediants, Joan Font.

El estreno en el Liceu tendrá lugar el domingo 23, versionando el cuento de La Cenicienta con los cantantes protagonistas Juan Diego Flórez y Joyce Di Donato.

* Liceu. La Rambla, 51. El domingo a partir de las 17.00 horas. Precio: 8,75 a 168 euros.

La boda de letizia

Joan Font dijo ayer durante la presentación del espectáculo que La Cenerentola
no hace más que recuperar una «historia atemporal» que se escribe desde hace miles de años, la de un sueño pocas veces hecho realidad, y que ha tenido como último ejemplo «la boda de Letizia Ortiz y el Príncipe Don Felipe».