Jim Carrey finalmente no tendrá que ir esta primavera a juicio por la batalla judicial que mantiene desde hace años con la familia de su expareja desde que Cathriona White se quitó la vida en 2015. Según informa The Hollywood Reporter, un juez ha desestimado las demandas que los familiares de ella habían puesto contra el actor al alegar que fue él quien le suministró los medicamentos con los que se suicidó.

El actor, sin embargo, presentó una contrademanda en octubre de 2016. Alegaba entonces que tanto el exmarido de White, de quien no se había divorciado, y su madre le habían denunciado para sacar dinero a costa de su fama.

Carrey también afirmaba en su escrito que Cathriona le había amenazado antes de morir con filtrar a la prensa unas acusaciones que él siempre ha negado. En concreto, que le había contagiado varias enfermedades de transmisión sexual.

Un representante del intérprete ha confirmado que los cargos contra él se desestimaron el pasado 25 de enero.