Cristóbal Montoro
El ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, durante su comparecencia ante la Comisión de Hacienda del Congreso para explicar las actuaciones realizadas hasta el momento para impulsar la revisión del modelo de financiación autonómica. J. P. GANDUL / EFE

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, apostó este miércoles por reformar el sistema de financiación autonómica en el plazo "más breve" posible y señaló que en el proceso de negociación se tendrá que estudiar si se suprimen algunos fondos y qué se hace con la deuda de las comunidades.

"No hay ningún interés por parte del Estado de financiarse con esa deuda, que es entre administraciones", dijo Montoro ante la Comisión de Hacienda del Congreso, en la que compareció para hablar del sistema de financiación autonómica.

El ministro se refirió en su intervención a la petición de que se apruebe algún tipo de reestructuración de la deuda autonómica, solicitud realizada por algunas comunidades y por varios de los expertos que participaron en la comisión de sabios que el pasado mes de julio entregó un informe al Gobierno.

"Tenemos que ver qué hacemos con la deuda de las comunidades autónomas y, particularmente, qué hacemos con la deuda que las comunidades tienen contraída con el Estado", enfatizó Montoro, quien precisó que igualmente será necesario estudiar qué parte de esa deuda se debe a la insuficiencia del sistema de financiación actual.

"Simplificación" de los fondos

Otra de las cuestiones "importantes" para la viabilidad del sistema es "qué hacer con los fondos" que tiene el modelo actual y que, en su opinión, es necesario simplificar.

En este contexto, consideró que el nuevo sistema tiene que estar "blindado" frente a coyunturas económicas, de manera que la educación, la sanidad y los servicios sociales estén garantizados si hay otra crisis económica.

Según su criterio, se trataría de dotar al sistema de un auténtico fondo de garantía de financiación de servicios públicos que no cree agravios comparativos entre territorios y que esté financiado por los impuestos de los contribuyentes, con independencia de dónde se realice ese pago.

Montoro ratificó el compromiso del Gobierno con la revisión del sistema de financiación y pidió el apoyo de los grupos parlamentarios para que estén a la altura del desafío, que consideró "uno de los más urgentes y necesarios" que hay actualmente.

No sin Cataluña

En cualuqier caso, la reforma no se puede hacer sin representación de la Generalitat catalana, reconoció Montoro, porque supondría la crítica permanente de que la revisión "se hizo sin ellos". "Eso no nos conviene", recalcó.

En su defensa de la revisión del modelo, Montoro dijo que el Gobierno es "razonablemente optimista" y se refirió a los instrumentos aplicados hasta ahora para garantizar liquidez adicional, como el Fondo de Liquidez o el de Facilidad Financiera y que, en su opinión, deberán ir desapareciendo.

Montoro dibujó un escenario optimista para revisar el modelo y quiso expresar públicamente el esfuerzo que hacen las comunidades autónomas para reducir el déficit.

El ministro aprovechó además su comparecencia para referirse a los presupuestos de 2018 y se mostró convencido de que se conseguirá una mayoría para aprobar las cuentas públicas pero, no obstante, pidió a los diputados que se animen y se sumen a ella, sobre todo aquellos que facilitaron el techo de gasto.

En caso de que no sea así, reconoció que habrá que recurrir "a los decretos leyes correspondientes". Con todo, Montoro insistió en que se vaya paso a paso "y se vista al muñeco con orden porque si no se va a desordenar en su vestimenta".

"Contra las cuerdas"

Por su parte, todos los grupos políticos, salvo el PP, acusaron al Gobierno de "falta de voluntad política" y de poner contra las cuerdas a las administraciones autonómicas y locales sin propiciar el diálogo.

En concreto, la diputada socialista Patricia Blanquer acusó a Montoro de falta de lealtad al modificar las cuantías que les corresponde a las comunidades sin convocar el Consejo de Política Fiscal, mientras que el diputado de Ciudadanos Francisco De la Torre criticó al Gobierno por hacer las cosas "al revés" impulsado la reforma de las forales antes que las del régimen común.

Desde Unidos Podemos, Segundo González acusó al Ejecutivo de "estar todo el día vistiendo y desvistiendo al muñeco pero trabajando poco" y Josep Vendrell le reprochó hacer de la comparecencia un "acto publicitario".

Ferran Bel, del PDeCAT, se abrió a dialogar con el ministro si éste presenta un proyecto de financiación, en tanto que Ester Capella, de ERC, aprovechó para quejarse de la intervención de las cuentas de la Generalitat catalana y de la aplicación del artículo 155.