Josep Rull y Elsa Artadi, JuntsxCat
Josep Rull y Elsa Artadi, JuntsxCat EUROPA PRESS

"Esto se ha terminado, me han sacrificado". Así resumió el martes Carles Puigdemont su visión del procès independentista y su futuro político tras conocer que el presidente del Parlament, Roger Torrent (ERC), había decidido ese día aplazar el pleno que debía suponer su investidura, a distancia, como presidente del Gobierno de Cataluña. Puigdemont escribió varios mensajes de móvil en catalán al ex conseller y diputado de ERC Toni Comín, que fueron captados por una cámara del programa de Ana Rosa Quintana, de Telecinco.

En ellos, el líder de Junts per Catalunya (JxCat) aseguraba que "el plan de Moncloa" había "triunfado" y confiaba en que al menos eso supusiera que pudieran "salir todos de la cárcel porque si no, el ridículo histórico, es histórico...". Puigdemont se refería sin citarlo a Oriol Junqueras, líder de ERC y ex vicepresidente de la Generalitat, encarcelado en la prisión de Estremera.

La traición de Tardà

De hecho, en un mensaje posterior, el ex presidente prófugo señalaba a los que considera que le habían traicionado. "Los nuestros nos han sacrificado. Al menos a mí. Vosotros seréis consellers (espero y deseo), pero yo ya estoy sacrificado tal y como sugería Tardà". Joan Tardà es el portavoz de ERC en el Congreso y uno de los dirigentes más cercanos a Oriol Junqueras.

Fuentes de ERC han asegurado a 20minutos que la situación de Puigdemont es "todavía más insostenible" tras sus declaraciones "privadas, pero rotundas". "Si considera que el procès está acabado y él ha sido sacrificado, lo que debería hacer es un ejercicio de generosidad y permitir investir a un presidente elegible que impulse un Govern ya", aseguraron.

Elsa Artadi y Marc Solsona

Entre los nombres que suenan con más fuerza está el de Elsa Artadi, diputada de JxCat y persona de la máxima confianza de Puigdemont. Artadi fue su directora de campaña ante los comicios del 21 de diciembre de 2017. Podría ser una solución de consenso que llegara a aceptar Puigdemont.

Otros hombres fuertes de JxCat son los ex consellers Jordi Turull y Josep Rull, pero ambos arrastran problemas judiciales derivados de actuaciones en el procès y podrían resultar inhabilitados.  Fuentes del PDeCAT, por su parte, apuntan al joven Marc Solsona, diputado por Lleida y único alto cargo de la formación en las filas de JxCat. Solsona contaría con el respaldo de "muchos alcaldes del PDeCat de toda Cataluña".

No obstante, desde JxCat siguen apostando oficialmente por intentar la investidura de Carles Puigdemont. Sin embargo, dirigentes cercanos a Artur Mas, en privado, coinciden con ERC en que el presidente depuesto debería renunciar. De lo contrario, Cataluña se encamina a nuevas elecciones.

Tormenta política

Tras conocerse el contenido de los mensajes se desencadenó el miércoles una tormenta política. Puigdemont reconoció la veracidad de los mismo, pero al mismo tiempo mostró su intención de seguir adelante con su candidatura. "Soy humano y hay momentos en los que dudo. No retrocederé", aseguró. No obstante, al mismo tiempo advirtió:"Si el bloque del 155 se hace ilusiones sobre la división del independentismo, tendrá un enorme disgusto". Además, criticó al programa de Ana Rosa Quintana: "Soy periodista y siempre he entendido que hay límites, como la privacidad, que nunca se han de violar".

"Paso a un lado"

Desde Esquerra Republicana, dejaron claro ayer que su preferencia es que Puigdemont dé un paso a un lado y facilite la conformación de un gobierno independentista con un presidente elegible. El diputado de ERC Ernest Maragall sentenció:"Quiero un presidente, no solo un exiliado".

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, instó ayer al presidente del Parlament a abrir «una nueva ronda de contactos» para proponer a otro candidato, al tiempo que emplazó a Puigdemont a "admitir en público lo que dice en privado". La portavoz de Cs en el Parlament, Inés Arrimadas, pidió a los independentistas reconocer la "farsa" del procès que "está muerto desde hace mucho tiempo". Miquel Iceta (PSC) afirmó que la candidatura de Puigdemont es "imposible".