Diego Cabrera
El mixólogo Diego Cabrera en The Drinks Show, Madrid Fusión JORGE PARÍS

Salir, beber... ¿el rollo de siempre? Hace ya mucho que el concepto de tomarse una copa se reinventó y los míticos combinados (bebida alcohólica y refresco) se echaron a un lado para dar paso a una nueva fórmula mucho más sofisticada y profesional: los cócteles.

Estas bebidas han llegado a ocupar un espacio indiscutible en la cúspide de las tendencias gastronómicas. Prueba de ello ha sido su presencia, por primera vez este año, en el congreso Madrid Fusión (celebrado los días 22, 23 y 24 de enero) con un espacio bautizado como The Drinks Show: un encuentro internacional para profesionales de la mixología.

La primera edición de la convención juntó a los mejores bartenders del mundo, entre los que se encuentra Diego Diaego Cabrera. Este argentino, amante de la coctelería, aterrizó en España para cumplir su sueño de abrir un espacio dedicado específicamente a su profesión. Y lo logró.

A día de hoy, su local Salmón Gurú (Madrid) ocupa el puesto 82 en la lista 50 Best Bars (Los 50 mejores bares) de 2017, que reconoce a las 100 mejores coctelerías del mundo.

Para Diaego, poder estar presente en Madrid Fusión "es lo mejor que te puede pasar, gastronómicamente hablando", garantiza a 20minutos.

El coctelero tuvo la oportunidad de compartir sus conocimientos con otros bartenders y con el público en las dos ponencias que ofreció el 23 y el 24 de enero, dentro de la agenda de The Drinks Show.

La primera de ellas fue una mesa redonda en la que compartió "las diferencias y cercanías que tenemos entre los diferentes mercados", explica, ya que asegura que en la coctelería "no hay una norma exacta para todo".

En la segunda charla habló de Salmón Gurú, la influencia del alcohol en el cuerpo y "cómo puedes utilizar los sentidos para desarrollar un cóctel", detallaba.

Educar al consumidor

Cabrera es uno de los mixólogos que mejor ilustran el auge de la coctelería, una tendencia que cambia sus mezclas en función de los aspectos socioculturales de cada país y del paladar del público.

El bartender confiesa que hace tres años su coctelería contaba con una carta "muy avanzada para aquel momento", porque "la gente de Madrid no entendía algunas bebidas", opina. En su oferta había, por ejemplo, cócteles picantes que finalmente tuvo que eliminar.

Ahora, tres años después, los ha retomado y asegura que son "todo un éxito". Tanto, que su Top 5 de ventas lo copan las mezclas picantes. "Hay que hacer entender al consumidor lo que le ofreces", esclarece quien se dedica a un mundo que depende de las inestables y caprichosas tendencias.

Combinaciones ganadoras

  • Ginebra de fresa: El boom de la coctelería en nuestro país tiene un indiscutible protagonista que continúa inamovible en el trono desde 2009: la ginebra y, en concreto, el gin-tonic. El secreto de esta bebida alcohólica es que ha sabido diversificarse para convencer a todo tipo de consumidor: en el mercado se pueden encontrar casi todos los colores y sabores. La última en subirse al carro es la ginebra de fresa, de un color rosa claro, con menor graduación y un sabor más dulce.
  • Picante: Aunque si hablamos de novedades, no podemos dejar pasar los cócteles picantes como los de Diego. Un concepto chocante al principio cuyo máximo exponente es el jengibre picante o ginger beer, un refresco sin alcohol azucarado, de sabor fuerte e intenso.
  • Vermú: Y la sorpresa de la temporada pasada, que seguirá pisando fuerte esta, es más una reinvención que una moda: el clásico vermú ha vuelto para protagonizar algo más que la hora del aperitivo. Al final, los clásicos nunca se pasan.