SMS Rajoy-Bárcenas
SMS Rajoy-Bárcenas.

Las conversaciones privadas entre políticos siempre han suscitado la expectación por parte de ciudadanos y medios de comunicación. Han sido varias las ocasiones en las que se han filtrado mensajes que personajes públicos han intercambiado en su ámbito privado, el último caso se conocía este miércoles, cuando el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont se escribía con el diputado de ERC, Toni Comín, para valorar el aplazamiento del debate de investidura en el Parlament.

Pero ha habido casos más comprometidos. Muchas son las tramas de corrupción que se han destapado en los últimos años: el escándalo de los sobresueldos en el PP -más conocida como 'los sobres de Bárcenas'- la financiación ilegal del partido, las tarjetas 'black' de Bankia, el caso Lezo, la trama Púnica... sucesos que despertaron la indignación entre millones de ciudadanos pero, por los cuales, sus principales implicados recibieron mensajes de apoyo de altas esferas como el presidente del Gobierno o la misma Reina de España.

"Yo estaré ahí siempre, al final la vida es resistir y que alguien te ayude", decía el primero de los polémicos mensajes que destapó el diario El Mundo. Se lo enviaba en el año 2011 Mariano Rajoy a la mujer del extesorero del PP Luis Bárcenas, cuando este ya había dimitido de su cargo al encontrarse investigado por posible cohecho, fraude fiscal y blanqueo de capitales.

"Tranquilidad, es lo único que no se puede perder. Un abrazo", "Luis, nada es fácil, pero hacemos lo que podemos. Ánimo", estos dos textos los escribió el presidente del Gobierno entre febrero y abril de 2012. En aquel momento, la Audiencia Nacional había reabierto la causa archivada contra el extesorero y volvían las informaciones sobre cuentas en Suiza o EE UU y sobresueldos dentro del PP, con dinero negro de constructoras y empresas de seguridad.

Pero el mensaje más polémico llegó en enero de 2013, cuando el exsenador del PP escribió a Rajoy para advertirle de una filtración del diario El Mundo, la primera en la que se hablaba del pago de sobresueldos en negro a parte de la cúpula del PP: "Hay que pedir que aporten las pruebas. Conmigo puedes contar siempre y sabes que te estoy agradecido por el apoyo que personalmente siempre me has dado. Un abrazo fuerte", zanjaba Bárcenas.

La respuesta de Mariano Rajoy no se hizo esperar: "Luis. Lo entiendo. Sé fuerte. Mañana te llamaré. Un abrazo". Una semana después de esta conversación, el presidente del Gobierno manifestó en público que no recordaba cuándo fue la última vez que habló con Bárcenas.

"Un beso, compi yogui"

El de Bárcenas no fue el único caso comprometido, en el año 2016 el empresario Javier López Madrid se vio envuelto en el escándalo de las 'tarjetas black' de Bankia, informaciones le situaban entre las personas que utilizaron estas tarjetas para gastos opacos, en concreto, utilizando hasta 34.807 euros.

La Fiscalía pedía un año y medio de prisión para el consejero de OHL y yerno del constructor Juan Miguel Villar Mir por apropiación indebida cuando se encontró en su teléfono móvil un chat en el que los reyes, Letizia y Felipe VI, mostraban su apoyo al empresario madrileño.

"Te escribí cuando salió el artículo de lo de las tarjetas en la mierda de LOC y ya sabes lo que pienso, Javier. Sabemos quién eres, sabes quiénes somos. Nos conocemos, nos queremos, nos respetamos. Lo demás, merde. Un beso, compi yogui (miss you -te echo de menos-)", escribía Letizia Ortiz.

"Ojalá se cierren pronto los líos"

Uno de los mensajes polémicos que se ha conocido más recientemente -en abril de 2017- es el que el ministro de Justicia, Rafael Catalá, le envió al expresidente madrileño Ignacio González, investigado por el asunto del ático de Estepona y encarcelado por la supuesta corrupción en el Canal de Isabel II.

"Gracias Nacho. Un fuerte abrazo. Ojalá se cierren pronto los líos", escribía Catalá. El peculiar término 'lío' no paso inadvertido para la opinión pública, que condenó que, precisamente, el ministro de Justicia se refiriera de esta manera a los problemas judiciales de González.

Catalá aseguró que hablaba de "la estabilidad política en España" y no de los casos en los que estaba implicado el expresidente madrileño. Además insistió en que se trataba de una respuesta "de cortesía", pero "no de amistad". El presidente del Gobierno, también afectado por este tipo de filtraciones en el pasado, mostró su apoyo al ministro: "me llamó para darme ánimos y decirme que estas cosas pasan", explicó Catalá.

"Esto se ha terminado, me han sacrificado"

El carrusel de filtraciones de conversaciones privadas entre políticos termina este miércoles, cuando el programa de Ana Rosa Quintana en Telecinco mostraba unos supuestos mensajes de texto que envió el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont al diputado de ERC Toni Comín, uno de los fugados en Bélgica, poco después de que se aplazara en el Parlament el debate que podría haber investido presidente a distancia a Puigdemont.

"El plan de Moncloa triunfa. Supongo que tienes claro que esto ha terminado. Los nuestros nos han sacrificado. Al menos a mí. Vosotros seréis consellers (espero y deseo), pero yo ya estoy sacrificado tal y como sugería Tardá", decía el expresident.

Ahora, el exconseller catalán que supuestamente recibió estos mensajes ha anunciado querellas, tanto en Bélgica (por la captación) como en España (por la difusión) y ha asegurado que esas conductas son delito en ambos países, que contemplan penas de prisión de hasta cuatro años por la captación y cinco por la difusión.

Los otros casos en los que se han producido estas filtraciones periodísticas en España no han terminado en los tribunales, aunque sí se ha provocado mucha polémica y modificaciones en las normas que regulan el trabajo de los informadores gráficos en el Parlamento.