Báñez
Báñez, junto a Celia Villalobos (d) durante su comparecencia hoy en la Comisión del Pacto de Toledo. EFE/Ballesteros

Las protestas de los pensionistas porque sus prestaciones apenas crecen un 0,25% anual en los últimos cinco presupuestos del Estado —unos pocos euros más en cada pensiones— no han encontrado resonancia en la ministra de Empleo, Fátima Báñez. "Esa moderada subida de pensiones ha hecho posible que los pensionistas hayan mantenido su poder adquisitivo", ha asegurado la ministra en el Congreso.

Según Báñez, "los pensionistas han ganado un 0,02% de poder de compra [de 2007 a 2017] y la pérdida en los últimos cuatro años ha sido apenas de una décima". Un cálculo que justifica la ministra en que la tasa media anual acumulada del IPC en esos diez años es del 16,50% mientras que las pensiones han subido el 16,53%, en el mismo periodo. "Cuando llegamos al poder, en 2011, estaban congeladas", recuerda.

La ministra utiliza un cálculo que abarca la última década. Pero el último año, en plena recuperación y con el país creciendo al 3,1%, los pensionistas apenas vieron subir su prestación de nuevo el 0,25%, mientras que la inflación media fue del 2%. Es decir, perdieron 1,75 puntos de capacidad de compra.

Por eso, la oposición casi en pleno le ha pedido volver a tomar el IPC como referencia para actualizar las pensiones. Así se lo ha reclamado PSOE, Unidos Podemos, ERC y PNV, mientras que Ciudadanos y el PDeCAT piden que se reforme el que existe actualmente. "La pensión debe mantenerse de por vida la capacidad adquisitiva", ha dicho Íñigo Barandiarán, portavoz de los nacionalistas vascos.

El déficit "revierte" su aumento por primera vez desde 2008

Báñez comparecióa petición propia en la Comisión de Seguimiento del Pacto de Toledo para informar sobre la situación actual y las perspectivas del sistema de Seguridad Social. El organismo ha sido deficitario de forma continua desde 2008, pero la ministra adelantó ayer que en 2017 se ha "logrado revertir la evolución del déficit" por primera vez desde aquel año y que se ha "iniciado el camino al equilibrio del sistema".

Los ingresos por cotizaciones, avanzó Báñez, crecieron el año pasado al 5,36%, un ritmo mayor que el 3% de alza de las prestaciones para  los 8,7 millones de pensionistas españoles. Con cerca de un millón de afiliados menos, serán los ingresos más elevados de la historia: 109.166 millones.

Fuente: Ministerio de Empleo

La ministra asegura que eso hará disminuir el déficit del sistema de pensiones al 1,61% del PIB a finales de 2017. Seis centésimas menos. Pero eso no significa que el agujero mengüe. La propia Báñez admitió que ese desajuste crecerá a 18.800 millones de euros. Unos 200 millones más que el año anterior. La cifra la confirmará el ministerio de Hacienda a finales del mes de marzo.

"Esta mejora se mantendrá en 2018, y si continúan las actuales constantes económicas, se consolidará en años posteriores", dice Báñez, que apunta a un agujero del 1,47% a finales de este año.

Fuente: Ministerio de Empleo

"No la creemos", ha espetado la portavoz socialista Mercè Perea. "El año pasado anunciaba un vuelco de 180 grados y, al cierre de 2016, el déficit era el máximo de la historia y esa recaudación que anunciaba de 117.000 millones acabó siendo 103.000 millones. La falta de transparencia y sus globos sonda no son la mejor manera de crear confianza", ha zanjado Perea.

El agujero en la Seguridad Social no existía antes de la crisis —de hecho la 'hucha de las pensiones' llegó a atesorar 66.581 millones en 2011—, pero la ministra lo ha justificado en que "las cotizaciones dejaron en 2010 de ser capaces de sostener las pensiones contributivas" y porque "los ingresos del sistema son extraordinariamente sensibles a la evolución del mercado de trabajo". El paro, en esos años, llegó a dispararse al 26,9%.

'Vida laboral' de las empresas

La comparecencia de Báñez no ha dejado ningún anuncio relevante sobre el futuro de las pensiones o sobre la solución del agujero de la Seguridad Social. La ministra, eso sí, ha avanzado que las compañías de más de 10 trabajadores recibirán un "informe de Vida Laboral de Empresa" que plasme su contribución en forma de cotizaciones a la protección social en España.