Varias botellas de diferentes bebidas alcohólicas.
Varias botellas de diferentes bebidas alcohólicas. EUROPA PRESS

El Ayuntamiento de Igualada ha puesto en marcha una serie de acciones para hacer frente a la práctica del botellón y frenar los actos vandálicos y destrozos al mobiliario urbano de la ciudad.

Según ha explicado el alcalde de la ciudad, Marc Castells, los actos incívicos cada vez son más frecuentes en los espacios públicos y se ha mostrado especialmente preocupado por el creciente consumo de alcohol entre los jóvenes de 14 a 18 años. De hecho, en 2017 crecieron un 23% los atendidos por intoxicaciones etílicas en el Hospital de Igualada y, según una encuesta hecha por el departamento de Juventud, un 87% de los jóvenes de entre 14 y 16 años aseguran que toman alcohol entre uno y dos veces a la semana.

Por todo ello, el consistorio ha decidido limitar el horario de venta de bebidas alcohólicas a los establecimientos de productos de alimentación que pueden abrir toda la noche y prohibirá el suministro de alcohol entre las 11 de la noche y las 8 de la mañana. Por otro lado, también pondrá en marcha una campaña informativa a los padres de los adolescentes y a los mismos jóvenes con el envío de cartas.

El plan de acción del gobierno municipal de Igualada para combatir los actos vandálicos al espacio público contempla tres vertientes: la prevención, la acción y la reacción.

En cuanto a la prevención, el Ayuntamiento ha decidido enviar una serie de cartas informativas a los padres y madres de adolescentes y a los jóvenes de entre 14 y 18 años para recordarles "la importancia de estimular conductas de responsabilidad en sus hijos y la prohibición de comprar bebidas alcohólicas por parte de cualquier menor".

A través de las cartas también se recordará los importes de las sanciones por consumo de alcohol a la vía pública. Castells ha lamentado que "no puede ser que los jóvenes tengan un acceso tan fácil al alcohol" y cree que "no podemos menostener sus efectos y hace falta que hacemos pedagogía".

En segundo lugar, en cuanto a la vertiente de la acción, el consistorio tiene previsto poner en marcha algunos mecanismos que prevé la ley como por ejemplo la limitación del horario de venta de alcohol a los establecimientos de productos de alimentación que pueden abrir toda la noche.

El alcalde ha recordado que la Generalitat prevé la posibilidad que, mediante las ordenanzas municipales y por razones de seguridad y salud pública, se pueda prohibir la venta de bebidas alcohólicas en aquellos establecimientos que disfrutan de excepcionalidad horaria.

Por eso, el Ayuntamiento modificará en el próximo pleno municipal las ordenanzas para poder prohibir la venta de alcohol en estas tiendas entre las once de la noche y las ocho de la mañana. Castells ha dejado claro que si estos comercios incumplen el ordenanza, el Ayuntamiento valoraría el hecho de obligar a su cierre durante toda la noche.

Finalmente, en cuanto a la vertiente de la reacción, y en colaboración con la Policía Local, el Ayuntamiento ha anunciado que a partir del mes de febrero habrá un aumento de la presencia policial para disuadir la práctica del botellón y poder sancionar cuando sea necesario.

El jefe de la Policía Local, Jordi Dalmases, ha relatado que no habrá sólo un incremento de policía uniformada, sino que también patrullarán agentes de paisano sin uniforme porque "se ha demostrado que es la manera más eficaz de poder localizar e identificar este tipo de conductas vandálicas". El incremento de control se hará especialmente a los lugares donde se ha detectado que hay más afluencia de jóvenes y dónde hay más casos de desperfectos a la vía pública. Dalmases ha recordado que el botellón está prohibido "tanto para menores de edad como también para los adultos".

Por su parte, el alcalde ha lamentado el incremento de los actos vandálicos a la ciudad que pasan por la rotura de árboles, bancos y juegos infantiles, el arranque de papeleras, señales y elementos de iluminación, la crema de contenedores o la realización de pintadas. De hecho, el alcalde ha puesto como ejemplo los desperfectos que ha sufrido el Parque Central de la Avenida Cataluña desde su apertura hace apenas siete meses.

Según ha dicho, ha habido que actuar en cuatro ocasiones por árboles rotos, se han tenido que restituir dos golpes los carteles tumbados, se han arreglado en seis ocasiones las balizas luminosas malogradas y se han vuelto a colocar, hasta tres veces, los papeleros arranques. Sólo la sustitución de las luminarias del parque ha tenido un coste por el consistorio de 13.000 euros.

Consulta aquí más noticias de Barcelona.