Torrent pospone el pleno
El presidente del Parlament, Roger Torrent, durante la comparecencia que ha realizado en la cámara catalana en la que ha anunciado que el pleno previsto para este martes queda aplazado. Andreu Dalmau / EFE

JxCat, ERC y la CUP intentan superar la grave crisis que se ha producido en el bloque independentista a raíz de la negativa del presidente del Parlament, Roger Torrent (ERC) de aplazar la celebración del pleno de investidura de Carles Puigdemont, a raíz de la prohibición expresa del Tribunal Constitucional.

Desde JxCat, la formación de Puigdemont, se consideró casi una traición que Torrent decidiera "de forma unilateral" posponer el pleno. Por su parte, desde ERC cargaron contra el ex presidente huido en Bélgica por haber pedido "amparo" al presidente del Parlament, así como por no haber aclarado si estaría presente en Barcelona o seguiría en Bruselas. La tensión en el bloque independentista derivó ayer por la tarde en abucheos por parte de manifestantes secesionistas a altos cargos de ERC.

Este miércoles, los tres partidos independentistas han coincidido en la necesidad de reactivar las negociaciones a tres bandas para intentar alcanzar un pacto global que permita, por un lado, investir al candidato Carles Puigdemont y por otro definir el plan de gobierno a seguir en la Generalitat.

Artículo 155

Sin embargo, los tres partidos son conscientes de que el Gobierno de Mariano Rajoy no levantará la aplicación del artículo 155 de la Constitución Española si resulta elegido Puigdemont (prófugo acusado de delitos de rebelión, sedición y malversación). También son conscientes de que el Tribunal Constitucional ha suspendido de forma cautelar la celebración del pleno de investidura precisamente por el anuncio de que el candidato es Puigdemont. En caso de desobedecer el mandato del Alto Tribunal, Torrent (ERC) podría acabar encarcelado.

Horas después de la decisión de Torrent de aplazar el pleno de investidura, Puigdemont difundió un video desde Bélgica en el que se autoproclamaba como el único candidato posible y lanzaba reproches a ERC para no dudar de ello. No obstante, también se han conocido este miércoles una serie de mensajes de móvil enviados por Puigdemont a Toni Comín, ex conseller de Sanidad, en el que reconoce que "esto se ha terminado, me han sacrificado".

Manifestación independentista en Bruselas

En una entrevista en Catalunya Ràdio, el diputado de JxCAT Francesc de Dalmases ha reivindicado el trabajo hecho hasta el día de ayer, cuando el presidente del Parlament, Roger Torrent, aplazó el pleno: "Nosotros hemos sido y seremos los campeones mundiales en la negociación". En este sentido, ha asegurado que Puigdemont ya tiene listo su discurso de investidura, que ha bautizado "de la restauración a la constitución", y ha asegurado que tendrán la puerta abierta "las 24 horas y los siete días de la semana" para integrar las aportaciones que puedan hacer ERC y la CUP.

El exconseller socialista y ahora diputado del grupo de ERC Ernest Maragall, por su parte, ha apostado por acordar los términos de la investidura y "fijar el desafío" que deberá aplicar el nuevo Govern.  "¿Tenemos que hacer un desafío abierto, con víctimas abundantes y victorias simbólicas? Yo quiero un presidente, no solo un exiliado", ha señalado Maragall, que ha defendido que hay que definir un plan de trabajo con medidas dirigidas a reducir la desigualdad y a mejorar la vida de los ciudadanos.

Desobedecer las leyes

Por su parte, el diputado de la CUP Carles Riera ha condicionado su participación en una mesa de negociación a dos hechos: que en ella estén los tres partidos independentistas y que se fije de antemano una fecha para reanudar el pleno de investidura. Para el cupaire, lo sucedido ayer en la cámara catalana "fue una tomadura de pelo" y ha avisado de que no participarán en ningún pleno de investidura en el que el candidato no sea el que han escogido la mayoría de los grupos parlamentarios: "Votaremos sí o no en función de que este gobierno haga república".

En una línea similar, Dalmases ha avisado: "No debemos caer en la trampa de la legalidad e ilegalidad, tenemos que ser profundamente obedientes a las expresiones democráticas porque es lo que descoloca al Estado".

Control del Parlament

Por su parte, Maragall ha defendido la decisión de Torrent porque, a su entender, supone que el Parlament recupere el control sobre los plazos a seguir.
"Si no lo hubiéramos hecho, hoy estaríamos discutiendo una situación que no es la que querríamos, que es que tendríamos un presidente destituido, anulado por la represión franquista. Estábamos a punto de caer en la trampa que el Estado nos había preparado", ha resuelto el diputado del grupo republicano.