Se ha escrito un nuevo capítulo de historia de la actriz porno Stormy Daniels y su supuesta relación sexual con Donald Trump. Y es un capítulo de intriga y suspense con dosis de humor e ironía.

Para poner en antecedentes, recientemente salieron a la luz unas declaraciones de la actriz en las que afirmaba haber mantenido relaciones sexuales con el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuando ya estaba casado con Melania Trump, en 2006. La revista InTouch publicó declaraciones de la mujer en 2011 que incluían todo tipo de detalles sobre ese encuentro sexual. 

El asunto volvió a salir a la luz por una publicación en el diario Wall Street Journal que aseguraba que Stormy Daniels estaba sometida a un contrato de confidencialidad por el que habría recibido 130.000 dólares.

Pues bien, este martes se hizo llegar a los medios de comunicación de EE UU un escrito supuestamente firmado por Stormy Daniels en el que se negaba la veracidad de los hechos.

"En las últimas semanas me han pedido innumerables veces que hablara sobre las informaciones sobre una supuesta relación sexual que tuve con Donald Trump hace muchos, muchos, muchos años", dice el comunicado.

"El hecho es que cada parte implicada este presunto asunto negó su existencia en 2006, 2011, 2016, 2017 y ahora nuevamente en 2018. No estoy negando el asunto porque me pagaran "dinero de silencio" como se informó en tabloides de propiedad extranjera. Estoy negando este asunto porque nunca sucedió ", afirma el texto, que termina diciendo que "no comentaré nada más sobre este asunto" y remitiendo a la cuenta de instagram de Daniels.

El hecho de que alguien que ha reconocido haberse acostado con el presidente de Estados Unidos, siendo éste así infiel a su esposa, de repente niegue los mismos hechos de los que dio detalles ya es curioso de por sí, pero la historia no termina aquí.

Una entrevista de síes insinuados

Apenas horas después de que Trump diera en el Congreso de EE UU su discurso sobre el estado de la nación, Stormy Daniels daba una entrevista en televisión, en el Jimmy Kimmel Live. Allí fue preguntada por este asunto y sus respuestas fueron una sucesión de insinuaciones destinadas a responder... sin hacerlo.

Jimmy Kimmel, presentador del espacio, mostraba un estudio grafológico que concluía que la firma del comunicado no era la de Stormy Daniels. Y ante la pregunta de si había firmado esa carta, ella respondía: "No lo sé, ¿la firmé?" y "no se parece a mi firma, ¿verdad?".

La actriz no reconoció el encuentro pero sí confesó haberse acostado con un hombre casado en el hotel de un campo de golf, condiciones exactas a las referidas en la revista In Touch sobre lo que supuestamente sucedió con Trump en 2006. Cuando le preguntaron si lo aparecido en la revista (el encuentro sexual) era verdad, ella dijo "define verdad".

Cuando le preguntaron si tenía un acuerdo de confidencialidad, ella respondió: "¿Debería? Y cuando Kimmel razonó que si no tuviera un contrato de confidencialidad podría confirmar claramente que no lo tenía, ella prácticamente reconoció que ese acuerdo de silencio existe respondiendo: "eres tan inteligente, Jimmy".

Kimmel insistió y haciendo una analogía poco sutil y hablando del "tamaño de las manos" de Trump le dio a elegir a la actriz porno entre tres zanahorias de diferentes tamaños. "Estoy acostumbrada a diamantes, ¿quién quiere una zanahoria?", bromeó ella sin entrar al juego.

"Una última cosa, ¿alguna vez le has hecho el amor con alguien cuyos nombres riman con 'Lonald Lump'?", preguntó finalmente Kimmel, a lo que Stormy sólo respondió con una sonrisa.