Así, lo han anunciado este martes el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y la consellera de Sanidad Universal y Salud Pública, Carmen Montón, en la inauguración de la exposición de los 14 proyectos que se han presentados en el concurso de ideas y que se exhiben en el edificio principal de la antigua Fe de Campanar. Asimismo, se ha presentado la maqueta de adecuación del antiguo edificio de laboratorios e investigación para el Servicio de Emergencias Sanitarias (SES).

Estos 14 proyectos se mostrarán también en los monitores de la nueva Fe de Malilla para que los usuarios puedan escoger también el proyecto que prefieren, que debe estar articulado entorno a un gran jardín, el Parc Salut, para disfrute de todos los vecinos. El coste total de todo el proyecto, la "gran apuesta" del Consell, asciende a 146 millones para "ofrecer los mejores servicios asistenciales" y ser "un referente" en toda la Comunitat.

El concurso de ideas deberá planificar los 64.407 metros cuadrados

de la segunda fase, en los que se levantará un área de cronicidad con un hospital de media y larga estancia para 150 personas y un centro de neurorehabilitación, un área de salud mental con cuatro hospitales de día dedicados a la atención infanto-juvenil, trastornos límite de la personalidad, trastornos de la conducta alimentaria y hospital de día de adultos, cada uno de ellos con 30 plazas, y un centro de encuentro para pacientes.

Además, habrá un área ciudadana y un aparcamiento subterráneo por debajo de todo el complejo con mil plazas y una zona verde que conectará el espacio vacío ente todas las instalaciones.

Montón ha explicado que un jurado elegirá en marzo los otros cinco proyectos finalistas. La conselleria quiere que en verano se haya designado el proyecto ganador y los dos finalistas para que a finales de año se presente la redacción del proyecto urbanístico ganador y poder comenzar la licitación de cada edificio de forma individual para poder ganar tiempo. Así, se quiere que en 2020 se haya concluido el desamiantado del complejo y derruido los edificios afectados para poder comenzar las obras al año siguiente.

Durante el acto de presentación, algunos representantes de la Plataforma Salvem La Fe exigieron con gritos y una pancarta un "hospital completo". "Queremos un hospital al cien por cien como el que nos robaron", han reclamado.

Al terminar el acto, la consellera les ha explicado el proyecto que con el que pretenden hacer frente al "abandono" del Gobierno anterior que estaba "más preocupado en cosas que hoy se están juzgando" y en vergonzosos titulares" y que se ha consensuado con plataformas y asociaciones vecinales de este barrio. "Este gobierno está preocupado con las necesidades de los vecinos", ha apostillado.

"UN REFERENTE PARA LA COMUNITAT"

Por su parte, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha señalado que entiende "el malestar" vecinal porque la antigua Fe "se cerró de mala manera" y "sin una planificación adecuada", pero que este nuevo Gobierno presenta "un proyecto para el siglo XXI que es mucho más que un hospital" y será referente en toda la Comunitat.

Puig ha recalcado que este nuevo espacio es "la gran apuesta" de la Generalitat pese a la situación financiera por la que se atraviesa, con una deuda arrastrada de 45.000

la infrafinanciación, porque para su Gobierno "las personas y la sanidad son la prioridad".

Por todo ello, ha señalado a los vecinos: "Sentimos lo que ha pasado pero hemos venido a reparar y reconstruir pese a la escasez de recursos con este gran proyecto que ya está en marcha" y que "será un espacio moderno e integrado que va ser un impulso para la zona".

La primera fase del proyecto la integran un centro de salud y uno de especialidades, que cubrirán el 90% de las necesidades asistenciales de los vecinos del barrio salvo la hospitalización, que seguirá en el nuevo Hospital de Malilla. Las obras arrancarán este verano con las urgencias provisionales que se levantarán en la calle Joaquín Ballester y se prevén que la primera fase concluirá en 2020.

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