Cristóbal Montoro en el Congreso
Cristóbal Montoro en el Congreso EUROPA PRESS

A falta de que Hacienda contabilice el último mes del año, las cuentas públicas españolas parecen encaminadas a dar una doble alegría. La primera, cumplir por segundo año consecutivo el objetivo de déficit al que el Gobierno se había comprometido con la Comisión Europea. Y la segunda, bajar incluso del 3% que Bruselas impone como máximo para sacar a un país del programa de vigilancia al que, ahora, somete a España.

Según los datos publicados este martes por el ministerio, el déficit del conjunto de las administraciones públicas al terminar noviembre alcanzó los 24.068 millones. Un agujero que supone el 2,06% del PIB y que es un 36,4% inferior a hace un año, cuando se situaba en el 3,38%. El cálculo no incluye a los ayuntamientos, pero el aporte de estos sería beneficioso porque los entes locales muestran superávit.

Después de cumplir el año pasado con el objetivo del 4,6% —el déficit sin ayudas a la banca se quedó en el 4,3%— parece que España volverá a cumplir con las exigencias de Bruselas. El límite que tenía marcado era del 3,1% para 2018 y la tendencia parece indicar que va cumplirse. De rebajarse incluso por debajo del 3%, España saldría del brazo corrector del Ejecutivo comunitario, aunque Eurostat tendría que confirmar antes la cifra.

¿Qué administración está cumpliendo y cuál no?

Cada administración tenía un objetivo de déficit para este año; el Estado, por ejemplo, no puede superar el 1% de desequilibrio presupuestario; las Comunidades no pueden elevarse por encima del 0,6%; la Seguridad Social debe embridar su desajuste al 1,5%; y los ayuntamientos, volver a mostrar superávit, tal y como hicieron el año pasado, cuando amasaron seis décimas de saldo positivo.

La Administración Central, de momento, incumple lo pactado a un mes para acabar el año. Su déficit asciende en noviembre a 17.658 millones, el 1,51% del PIB. Son cinco décimas más que el límite que Hacienda se había asignado, aunque no deja de ser una importante reducción respecto al 2,52% que se registraba en noviembre de 2016. Un enjuague por la reducción de gastos (-2,1%) y los mayores ingresos (+4%), sobre todo impositivos (+5%).

Las Comunidades, por su parte, pasan de un déficit conjunto de 4.805 millones en noviembre de 2016 (-0,43% del PIB), a un resultado positivo de 1.274 millones en 2017 (0,11% del PIB). Sus gastos han crecido un 2,4%, pero sus ingresos lo han hecho en mayor medida, un 6,8%. "Se debe fundamentalmente a los mayores ingresos recibidos del sistema de financiación", explican en Hacienda.

La Seguridad Social sigue incrementando su agujero

La Seguridad Social tampoco lleva buen ritmo para cumplir su meta de déficit, pese a haber aumentado un 5,6% los ingresos por cotizaciones en lo que llevamos de año. Los Fondos del organismo registran un déficit del 0,70% del PIB, 0,05 puntos más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. Y eso, a falta de que en diciembre deba pagarse la paga extra a los pensionistas, que será algo más elevada que la abonada el año anterior.

"¿Cómo se va a resolver el déficit de 15.000 millones de euros de la Seguridad Social, viviendo de nuevo del crédito?", ha reprochado este martes el líder socialista Pedro Sánchez al presidente del Gobierno, recordando que el organismo ha tenido que pedir este año un nuevo préstamos para pagar la extra de las pensiones. El PSOE mantiene su propuesta de crear un impuesto a la banca para financiarlas.

La AIReF considera "factible" alcanzar el objetivo de déficit del 3,1% del PIB, aunque de lograrse será gracias a las autonomías y a los ayuntamientos. La Seguridad Social y la Administración Central, en cambio, presentan un "riesgo elevado de incumplir su objetivo" debido a que los gastos están embridados pero los ingresos en ambos organismos, según la Autoridad Fiscal, no entran de forma tan abultada como esperaba Montoro.